Itziar Gómez López / Consejera

Itziar Gómez: "La movilización del campo sucede en un momento clave para luchar por una Política Agraria Común fuerte"

17.02.2020 | 00:47
Itziar Gómez, consejera de Desarrollo Rural y Medio Ambiente.

Gómez apoya las protestas de los agricultores y ganaderos por la problemática que arrastran desde hace años y por la defensa de su rentabilidad y relevo generacional

pamplona – Solo 4.989 perceptores de ayudas de la Política Agraria Común en Navarra (PAC) –aproximadamente un 40% del total– desarrollan su actividad en el sector primario. La Unión Europea siempre ha dejado libertad a los Estados miembros para aplicar el reglamento y regirse o rechazar los derechos históricos en el reparto de las subvenciones directas. España optó por tenerlos en cuenta y por esa razón "actualmente, hay beneficiarios en Navarra y en otras comunidades que cobran de este primer pilar sin producir", recuerda la consejera de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, Itziar Gómez. Por ejemplo, como Francia no conservó esos derechos históricos, fomentó la profesionalización de su sector. "El país galo contabiliza 400.000 perceptores y un cheque de 7.500 millones de PAC; en cambio, España, 900.000 beneficiarios y 5.500 millones", expone Gómez. Este reparto supone que en el país galo la media por explotación es de 18.750 euros y en España, de 5.500 euros. Este año es clave para reformar la PAC, y Gómez cree que "las protestas de los agricultores y ganaderos" llegan en el momento adecuado "para luchar por un cambio de modelo que mejore sus condiciones". Desde hace semanas, los productores de todas las comunidades reclaman mejorar sus condiciones. El 30 de enero el sindicato EHNE se echó a la calle par reivindicar un mundo rural vivo y el próximo miércoles UAGN y UCAN se manifestarán en Pamplona por unos "precios dignos", además de otras peticiones. El miércoles 12 el ministro Luis Planas convocó a las comunidades a una reunión presencial –prohibió que fuera por videoconferencia– para abordar esta problemática.

¿Qué lectura hace de la sectorial?

–Planas propuso las líneas de trabajo para solventar esta situación, unas reformas que requieren de tiempo para avanzar en la buena dirección. Pidió la solidaridad política de las comunidades en un tema que afecta a todos. Compartimos la modificación de la Ley de Cadena Alimentaria, pero la negociación de la PAC es la piedra angular para resolver los problemas del campo.

¿Comprende las movilizaciones del sector primario?

–Sí, y creo que son necesarias para acordar la próxima PAC para el periodo 2021-2027. Desde el departamento observamos que, más allá del salto cuantitativo, lo que hay sobre todo es una situación de hartazgo en un momento estratégico para exigir una PAC fuerte.

Los productores consideran insuficientes los precios que cobran en origen, ¿por qué se ha llegado a esta situación?

–Hay diversos motivos y algunos son difíciles de identificar. Los agricultores y los ganaderos tienen poco poder de negociación al no estar agrupados lo suficiente frente a las cadenas de distribución, que están muy concentradas y que marcan el precio. Los productores deben impulsar la integración cooperativa y aglutinar más la oferta. También influyen las importaciones de productos con unos costes y condicionantes inferiores a los europeos, por medio de los acuerdos internacionales –como UE-Marruecos, Mercosur, Turquía o Egipto–. Las últimas reformas de la PAC, orientadas claramente al mercado, también han favorecido la instauración de unas fronteras más permeables a la entrada de alimentos de terceros países. Además, en crisis geopolíticas, los productores salen perjudicados, como está ocurriendo con el veto ruso o los aranceles de Trump.

¿Qué papel tienen las ayudas directas de la PAC para que agricultores y ganaderos sigan con la actividad?

–Las ayudas resultan clave para mantener el sector, ya que el mercado no remunera la actividad. En sus inicios, fueron concebidas como un complemento que paliara la diferencia entre los precios de referencia mundiales y los costes de producción europeos en un escenario de mercado liberalizado. Sin estas subvenciones, el tejido productivo europeo no podría competir en un contexto mundial de precios de referencia mucho más bajos, y se pondría en riesgo la seguridad alimentaria europea. De esta forma, con estas ayudas se evita depender de países terceros.

¿Qué profesionales del agro reciben ayudas directas?

–Depende del tipo de subvención. En el caso de las ayudas desacopladas, relacionadas con la superficie, cualquier extensión con uso admisible sobre la que se lleve a cabo una actividad agraria, que produzca cultivos o se mantenga en condiciones adecuadas, puede percibir el pago básico que es una ayuda regionalizada y el pago verde. Esto significa que no es obligatorio llevar una orientación productiva concreta. No obstante, existen también las ayudas acopladas a sectores productivos específicos a las que se ha destinado en torno a un 13% y 15% del límite presupuestario: 11,5 millones al año a actividades como ovino, vacuno de leche, tomate o arroz, entre otros.

¿Qué medidas deben adoptarse para que el sector primario perciba precios dignos?

–Ante un problema tan complejo, deben aprobarse medidas a nivel de Europa, Estado y Navarra. Hay que reformar la Ley de la Cadena Alimentaria de 2013 que no ha evitado prácticas abusivas como el uso de productos gancho o ventas a pérdidas. Debe reforzarse el papel de la Agencia de Información y Control Alimentario; y deben pedirse las mismas exigencias europeas a los productos que proceden de terceros países. No tenemos que tener miedo a activar medidas de salvaguardia si las importaciones ponen en riesgo un tejido productivo concreto. Por ejemplo, la superficie de la DO del espárrago de Navarra sufrió un descenso del 70% por las importaciones de Perú y China al no adoptarse ninguna medida en esta dirección.

¿Qué debe hacer la UE para corregir esta situación?

–La UE debe revisar su estrategia y actuación en medidas de protección en la frontera y en las cuestiones relacionadas con los mercados internacionales. No debe usar el sector agrario como moneda de cambio en los acuerdos comerciales. Sin embargo, el problema no solo proviene de los terceros países sino también de lo que ocurre con los mismos países de la UE. Las ayudas derivadas de la PAC se comportan como elementos de distorsión del mercado, y por tanto de la competencia. Por ejemplo, un ganadero francés de ovino tiene un pago acoplado de 27 euros por cabeza, y un ganadero navarro cobra unos doce euros. Esta diferencia en la ayuda causa que nuestros ganaderos no compitan en precio con los franceses; y por ese motivo, hemos perdido campañas clave como la de Navidad, en la que el cordero francés es la estrella. Lo mismo ocurre con la leche, la patata y otros tantos productos.

¿Y qué medidas debe aprobar el Estado?

–Tiene que actuar en la cadena alimentaria para reequilibrar los márgenes comerciales en beneficio del sector productor y evitar prácticas comerciales abusivas, mediante la reforma de la Ley de la Cadena Alimentaria y el impulso de la Agencia de Información y Control Alimentario (AICA).

¿Si AICA es competencia estatal, cómo va a ayudar Navarra para su impulso como pidió Luis Planas?

–Mediante la colaboración y trasladando los problemas que detectemos en la cadena alimentaria en nuestra comunidad; o vigilando los contratos entre productores e industria, ya que a veces no se respetan los plazos de pago, una práctica que el agricultor generalmente no denuncia.

¿Cómo puede paliar Navarra los problemas de este sector?

–El Plan de Desarrollo Rural (PDR) intenta mejorar la situación de nuestros agricultores y ganaderos, ya que permite diseñar nuestras propias medidas adaptadas a la realidad y problemática sectorial y territorial. Intentamos identificar las debilidades para orientar los apoyos y obtener la máxima efectividad. Entre las líneas estratégicas, disponemos de convocatorias anuales de primera instalación y modernización de explotaciones; ayudas dirigidas a explotaciones en zonas con limitaciones naturales; todo el grupo de agroambientales con líneas de ayuda a ganadería sostenible; actividad en zona esteparia; agricultura ecológica; razas autóctonas; apoyo a las marcas de calidad y a la promoción, a la diversificación y asesoramiento, etc.

¿Puede poner ejemplos concretos?

–La prórroga de los ocho millones de las partidas agroambientales, o los 2,3 millones para la promoción de alimentos, que ha crecido un 10%. Es importante destacar el presupuesto para las inversiones en explotaciones agrarias, que han pasado de 3,65 millones a 6,5 millones. Además cuando bajó el seguro agrario, Navarra fue la única comunidad autónoma que asumió la diferencia con los fondos propios para que no le repercutiera al agricultor y ganadero. Aquí es donde sale más barato el seguro de todo el Estado.

¿Si los agricultores y ganaderos reciben precios justos por sus productos, la cesta de la compra subirá?

–No necesariamente. La alimentación presenta importantes desequilibrios en los márgenes de cada operador. Existen otros costes que encarecen los productos como envasados, logística, etc. Pueden analizarse todos los márgenes de los eslabones de la cadena para ajustarlos y para que no repercutan en exclusiva en el sector productor y no haya un incremento de la cesta de la compra.

¿Las ayudas directas de la PAC pueden disminuir si el sector recibe precios justos?

–Las ayudas son indispensables, pero vamos a trabajar para aplicar otro modelo de subvenciones, en el que el beneficiario sea el profesional.

¿Qué función tiene el consumidor en la cadena alimentaria?

–La ciudadanía ejerce su poder al decidir qué incluye en su cesta de la compra. Existe un mercado que debemos potenciar muy ligado a las producciones de calidad, de producto local, Km 0 y ecológico, vinculado a la venta directa que está generando al productor ese valor añadido que los circuitos convencionales de comercialización no generan. Pero, entendemos que son modelos distintos tanto de comercialización como de producción: uno cuya clave es concentrar oferta para poder negociar precios y ligado a la distribución convencional; y otro basado más en la producción bajo algún sello de calidad y la venta directa. Los dos modelos son necesarios, complementarios y necesitan de medidas de apoyo.

¿La nueva PAC estará aprobada para 2021?

–No creo. El ministro Luis Planas se comprometió a tener el borrador del Plan Estratégico Nacional para junio o julio, que se va a sustentar en tres pilares (las ayudas directas, las aportaciones a planes sectoriales y otras materias y el Plan de Desarrollo Rural). En la nueva PAC, cada comunidad mantendrá sus competencias para gestionar el PDR, aunque no está claro la distribución de los fondos.

¿Las comunidades van a hacer aportaciones al borrador de ese plan estratégico?

–Sí. El Ministerio ha contado con las comunidades para el trabajo técnico del plan; pero falta la decisión política del modelo de aplicación de la nueva PAC.

¿Qué opina del recorte del presupuesto de la PAC planteado?

Enmarcamos la propuesta lanzada por el presidente del Consejo Europeo, que plantea un recorte presupuestario del 14% para la futura PAC, como un paso más dentro del proceso de negociación del Marco Financiero Plurianual para el periodo 2021-2027. De confirmarse dicho recorte, el impacto negativo en el sector agrario europeo y navarro agravaría de manera importante una situación que a día de hoy es muy preocupante. Además, dificultaría la viabilidad de un sector y el cumplimiento de los ambiciosos objetivos medioambientales y de adaptación y mitigación del cambio climático. Desde el Gobierno de Navarra instamos al Ministerio y al resto de Estados miembros a que se opongan a cualquier tipo de recorte en el presupuesto agrícola y se actúe con responsabilidad en un sector estratégico en Europa, que es capaz de garantizar la seguridad alimentaria de la población e imprescindible desde el punto de vista económico, social, medioambiental y territorial.

¿Qué posicionamiento va a tener Navarra en esta PAC?

–Resulta evidente que necesitamos un giro en la orientación de la PAC, ya que el actual modelo se ha presentado más como un problema que como una solución. No ha conseguido mejorar la renta del sector o frenar la caída de activos agrarios. Vamos a mantener nuestra postura firme en el cambio de modelo, en la desaparición de los derechos históricos y en una discriminación positiva clara del agricultor profesional en el proceso abierto de la negociación.

¿Qué ocurrirá con las personas que usan los derechos históricos para complementar su pensión?

–Habrá que analizar las medidas que se pueden llevar adelante para revertir esta situación, aunque las ayudas de la PAC no están confeccionadas para esta cuestión. Hacer un cambio brusco sería complicado para estas personas desde el punto de vista económico y social, pero hay un verdadero problema de estructura del perceptor, que debe solventarse.

Si la nueva PAC no se aprueba para 2021, ¿qué sucede?

–Hay un reglamento de transición, en el que se trabaja con los fondos nuevos pero manteniendo las condiciones de la PAC anterior.

"Los agricultores y ganaderos deben impulsar la integración cooperativa y aglutinar más la oferta"

"Las ayudas de la PAC son esenciales para mantener el sector, ya que el mercado no remunera la actividad"

"Con el Plan de Desarrollo Rural, orientamos las partidas a resolver los problemas de nuestro territorio"

"Nuestra postura es firme en la supresión de los derechos históricos y en discriminar de manera positiva al agricultor"

"Si se ajustan los márgenes en la cadena alimentaria, el agricultor recibirá precios justos sin subir la cesta de la compra"