El Quabit Guadalajara y el Helvetia Anaitasuna firmaron ayer tablas, un resultado justo porque el conjunto navarro dispuso de varias ventajas durante diferentes fases del encuentro, mientras que el alcarreño tuvo la última posesión para llevarse el triunfo, algo que impidió la madera.

El brazo de Ander Izquierdo fue un martillo para la meta local en los primeros compases del encuentro, a lo cual respondió para el Quabit Arthur Pereira, infalible desde los siete metros. Más de diez minutos le costó al Guadalajara voltear el 0-2 inicial de los navarros. Ambos cancerberos, Bols y Saeid, se mostraban inspirados, y el tanteador corría despacio. Mediado el primer período, Enrique Domínguez, técnico de Anaitasuna, probó con una intensa defensa al hombre, que obligó a su homólogo en el Quabit, Mariano Ortega, a pedir tiempo muerto. Reaccionó a tiempo el técnico catalán, y se mantuvo la igualdad sobre la cancha. Pero repitió la táctica defensiva Domínguez en el tramo final del período, despegando su equipo en el luminoso merced a un parcial de 0-4 (11-14).