Osasuna trabaja a marchas forzadas en la confección de la plantilla para el próximo curso. Con la contratación de Luis Miguel Ramis ya oficializada para el banquillo rojillo —buscando aportar esa experiencia y solidez defensiva que le caracterizó en Burgos y Albacete—, los esfuerzos se centran ahora en desatascar la operación salida y, sobre todo, en apuntalar varias posiciones críticas solicitadas por el nuevo cuerpo técnico.
El mercado de Tajonar está en plena ebullición y estos son los principales asuntos que Braulio tiene sobre la mesa:
La rampa de salida: Certificar el adiós de Víctor Muñoz
El primer asunto condicionado en la agenda es finiquitar la salida de Víctor Muñoz. El extremo, que está cerca de cerrar su salida al Newcastle, provocará una importante entrada de dinero (seguramente sea el traspaso más alto de la historia rojilla) que es necesario para acometer el resto de operaciones. En los despachos de El Sadar se asume su marcha como un escenario inevitable, pero los tiempos de negociación marcarán el ritmo de entrada de los nuevos refuerzos.
El sustituto de Víctor
Una vez que se materialice la salida del atacante, la prioridad absoluta será encontrar un relevo de garantías en tres cuartos de campo. Braulio busca un perfil específico: un futbolista con capacidad de desborde, uno contra uno y que mantenga el nivel competitivo por banda. La dirección deportiva ya rastrea el mercado de Segunda División y varias opciones en el extranjero que encajen en los límites financieros del club.
Dos salidas en la defensa
La fisonomía de la línea defensiva es el gran reto de este verano. Ramis es un técnico que edifica sus proyectos desde la seguridad de la portería a cero, por lo que las peticiones han sido claras. Un defensa central para cubrir la baja de Juan Cruz. También es necesario la incorporación de un lateral, visto que Javi Galán no parece que vaya a renovar. Una opción es fichar a un jugador que pueda actuar en ambas posiciones. Ya han colocado a Valdepeñas, del Real Madrid, que cumple ese perfil.
La duda con Boyomo
Uno de los nombres propios del mercado rojillo es, sin duda, Enzo Boyomo. El central camerunés, blindado con una cláusula de rescisión de 25 millones de euros, sigue despertando el interés de clubes importantes europeos. La postura de Osasuna con Boyomo es inflexible: remisión a la cláusula o una oferta económica fuera de mercado que permita una reinversión total.
Además, cabe recordar que el club navarro deberá abonar 500.000 euros adicionales al Real Valladolid por bonus estipulados en su día, lo que revaloriza aún más el valor que tiene el jugador dentro de la planificación de la entidad.
Más allá de las prioridades, Braulio reconoció recientemente que la plantilla requería efectivos para no quedarse corta ante las exigencias de la temporada. No se descarta la llegada de un centrocampista de corte posicional si el límite salarial lo permite.