Alrededor de 400 personas, según datos de la Delegación del Gobierno, se manifestaron este 1 de Mayo en Pamplona convocadas por Unión General de Trabajadores (UGT) y Comisiones Obreras (CCOO) para reivindicar un empleo digno, subidas salariales, el acceso a la vivienda y el refuerzo de los derechos sociales. La movilización, enmarcada en el Día Internacional de las personas trabajadoras, volvió a llenar el centro de la ciudad de mensajes en defensa de la clase trabajadora.

La manifestación partió a las 11.30 horas desde la sede sindical en la avenida de Zaragoza y recorrió el centro de Pamplona hasta concluir en el Bosquecillo, en un ambiente reivindicativo y festivo. La batucada Batu Klang acompañó toda la marcha y los sindicatos organizaron un almuerzo popular abierto a las familias. Al finalizar, hubo una actuación de jazz e hinchables para los más pequeños.

Bajo el lema Derechos, no trincheras. Salarios, vivienda y democracia, los asistentes corearon consignas como ¡Que viva la lucha de la clase obrera! y exhibieron pancartas en defensa de la igualdad, la prevención laboral, las pensiones dignas y contra la violencia machista. La movilización contó además con la presencia de representantes políticos, entre ellos la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, así como Javier Remírez, Ainhoa Unzu, Ramón Alzórriz, Maite Esporrín, Xabier Sagardoy o Carlos Guzmán, entre otros.

Contra la guerra y la desigualdad

Los secretarios generales de ambos sindicatos en Navarra, Lorenzo Ríos (UGT) y Josema Romeo (CCOO), pusieron el acento en el contexto internacional y en sus repercusiones sociales y laborales.

Ríos trasladó un mensaje claro. “Decimos no a la guerra y sí a la paz. Los conflictos bélicos atacan a los más vulnerables y quebrantan derechos fundamentales”. En este sentido, subrayó que son las personas trabajadoras quienes “pagan siempre el precio” de estas situaciones. El dirigente de UGT reconoció avances recientes como la mejora del salario mínimo o la reducción de la temporalidad, pero advirtió de que persisten problemas estructurales que impiden a muchos trabajadores llegar a fin de mes.

Entre las principales preocupaciones, señaló el peso de la vivienda en el desembolso familiar. “No puede ser que los trabajadores se gasten la mitad de su salario o más en pagar su casa”. También criticó la siniestralidad laboral, recordando a las 14 personas fallecidas en accidentes de trabajo el pasado año. Asimismo, alertó sobre el “cuestionamiento de la democracia” y cargó contra la ultraderecha, a la que calificó de “incompatible con los derechos de los trabajadores”, defendiendo frente a ello “más democracia, más cohesión social y más futuro”.

Críticas a la desinformación

Por su parte, Romeo centró su intervención en la necesidad de combatir los discursos de odio y la desinformación, especialmente en redes sociales, donde “se intenta dividir a la sociedad señalando al diferente como culpable”. Frente a ello, reivindicó “humanizar las historias” y reforzar valores como la solidaridad, el respeto a los derechos humanos y la convivencia.

El dirigente de CCOO defendió una visión inclusiva de la sociedad. “La lucha obrera no conoce de razas ni fronteras. Desde nuestro sindicato estamos trabajando de manera activa en la regularización extraordinaria de personas migrantes. Se acabó la barra libre de explotar al más necesitado”, aseguró.

Reivindicaciones laborales

En el ámbito laboral, ambos sindicatos coincidieron en reclamar mejoras salariales –con el objetivo de alcanzar al menos 1.500 euros mensuales–, la reducción de la jornada laboral y el fortalecimiento de la negociación colectiva. Romeo insistió en la necesidad de extender los convenios a la totalidad de la población trabajadora y criticó el bloqueo de algunos sectores, al tiempo que defendió “disputar la riqueza” en un contexto en el que “hay beneficios empresariales”.

El dirigente sindical incidió también en la importancia de la acción colectiva en los centros de trabajo, subrayando que en lo que resta de año se deberán negociar más de una veintena de convenios sectoriales en Navarra. En este sentido, apeló a la movilización como herramienta para desbloquear negociaciones enquistadas y mejorar las condiciones laborales en sectores como el transporte de mercancías o el comercio textil.

La siniestralidad laboral fue otro de los ejes centrales, con referencias a las personas fallecidas tanto en 2025 como en lo que va de 2026, poniendo el foco en la necesidad de reforzar la inspección y las medidas de prevención.

Servicios públicos y cuidados

Los servicios públicos y el sistema de cuidados también ocuparon un lugar destacado en las reivindicaciones. CCOO defendió una mayor inversión en sanidad, educación y atención a la dependencia, así como mejoras en las condiciones laborales de sectores especialmente feminizados. En este ámbito, Romeo subrayó la importancia de avanzar hacia un modelo público de cuidados y denunció la falta de plazas en la educación de 0 a 3 años, así como las largas esperas para el reconocimiento de la dependencia.

Asimismo, puso en valor recientes avances en el ámbito de la función pública en Navarra, como la elaboración de un nuevo estatuto para el personal de las administraciones, y llamó a los grupos parlamentarios a respaldar su desarrollo. Según destacó, estas medidas no solo mejoran las condiciones laborales, sino que también repercuten en una mejor calidad de los servicios prestados a la ciudadanía.

La vivienda centra el debate

La vivienda se consolidó como una de las principales preocupaciones de la jornada. Los sindicatos denunciaron la especulación inmobiliaria y reclamaron medidas para garantizar el acceso a un hogar digno. “Una familia, una casa”, resumieron, al tiempo que criticaron la falta de consenso político en torno a iniciativas para proteger a las personas inquilinas.

Romeo advirtió de que el encarecimiento del alquiler puede neutralizar los avances salariales si no se adoptan medidas estructurales, y llamó a intervenir el mercado para frenar la acción de fondos especulativos. En este sentido, insistió en que el acceso a la vivienda es una condición básica para desarrollar un proyecto de vida digno.

Llamamiento a la movilización

La jornada concluyó con un llamamiento a la organización y la participación como herramientas clave para avanzar en derechos laborales y sociales. Tanto UGT como CCOO insistieron en la necesidad de mantener la movilización en los centros de trabajo y en la calle, en un contexto marcado por la incertidumbre internacional, las transformaciones económicas y los retos sociales.

Ambos dirigentes coincidieron en subrayar que los avances logrados en las últimas décadas son fruto de la acción colectiva y advirtieron de que su mantenimiento y ampliación dependerá de la capacidad de organización de la clase trabajadora. Así, apelaron a reforzar el sindicalismo como instrumento para afrontar los desafíos presentes y futuros.