El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) ha decidido este jueves incrementar los tipos de interés en 0,25 puntos porcentuales, de forma que la tasa de depósito (DFR) subirá al 2,25%, la de las operaciones de refinanciación (MRO) al 2,40% y la de la facilidad marginal de préstamo (MLF) al 2,65%.
"La guerra en Oriente Próximo está generando presiones inflacionistas y la decisión de aumentar los tipos de interés es adecuada en los diferentes escenarios que analizan la posible evolución de la perturbación y su impacto en las perspectivas a medio plazo para la zona del euro", ha explicado la institución.
A su vez, el organismo ha vuelto a incrementar sus previsiones de inflación para la zona euro de cara al presente ejercicio y el siguiente, mientras que ha revisado ligeramente a la baja los pronósticos de crecimiento del PIB para 2026 y 2027.
Así, las nuevas proyecciones macroeconómicas de los expertos del eurosistema contemplan en su escenario de referencia que la tasa de inflación general se sitúe, en promedio, en el 3% en 2026, el 2,3% en 2027 y el 2% en 2028.
Incertidumbre por la guerra
La subida del precio del dinero en la zona euro, la primera acometida por el BCE desde septiembre de 2023, había sido ampliamente descontada por los mercados después de que la tasa de inflación en mayo escalase al 3,2%, lo que supone el mayor aumento del coste de la vida en la región en casi tres años.
"El Consejo de Gobierno ha asegurado que continúa estando en una buena posición para navegar la incertidumbre causada por la guerra"
Con la decisión de hoy, el BCE ha defendido que las decisiones del Consejo de Gobierno sobre los tipos de interés se basarán en su valoración de las perspectivas de inflación y de los riesgos a los que están sujetas, teniendo en cuenta los nuevos datos económicos y financieros, la dinámica de la inflación subyacente y la intensidad de la transmisión de la política monetaria.
En cualquier caso, el BCE ha reiterado que el Consejo de Gobierno está preparado para ajustar todos sus instrumentos en el marco de su mandato para asegurar que la inflación se estabilice en su objetivo del 2% a medio plazo y preservar el buen funcionamiento de la transmisión de la política monetaria.
Evolución del PIB
En cuanto al PIB, se prevé que el crecimiento económico se sitúe, en promedio, en el 0,8% en 2026, el 1,2% en 2027 y el 1,5% en 2028, lo que implica una revisión a la baja para 2026 y 2027, debido a un impacto más pronunciado de la guerra en los mercados de materias primas, en las rentas reales y en la confianza.
En cualquier caso, el BCE ha pronosticado que los precios de la energía más elevados se transmitan en cierta medida a la inflación de los alimentos, los bienes y los servicios. También ha advertido de que las perspectivas siguen siendo inciertas, con riesgos al alza para la inflación y a la baja para el crecimiento económico.
En este sentido, ha recordado que las plenas implicaciones de la guerra para la inflación y el crecimiento a medio plazo dependerán de la intensidad y la duración de la perturbación de los precios energéticos, así como de la magnitud de sus efectos indirectos y de segunda vuelta.