Fin de la crisis: los socios del Gobierno de Navarra se comprometen a "fortalecer" la coalición progresista
El PSN, Geroa Bai y Contigo-Zurekin escenifican la paz tras hora y media de reunión en el Parlamento con la intención de blindar el acuerdo programático
Pelillos a la mar. La reunión celebrada este lunes en el Parlamento de Navarra ha rebajado la tensión acumulada durante los últimos días entre PSN, Geroa Bai y Contigo-Zurekin, que han clausurado la crisis interna del Ejecutivo foral de coalición para garantizar la estabilidad política en la recta final de la legislatura. Tras hora y media de encuentro, los tres socios han trasladado públicamente un mensaje compartido: preservar el acuerdo programático, reforzar la mayoría progresista y evitar que el choque abierto alrededor de la educación termine contaminando el resto de proyectos pendientes del Gobierno.
La presidenta María Chivite ha emplazado a los socios, durante la reunión, a solucionar sus diferencias. El encuentro ha concluido, además, con el compromiso de intensificar los contactos políticos entre partidos para evitar nuevos episodios similares a los de la semana pasada.
A la reunión han acudido, por parte del PSN, la propia Chivite; el vicepresidente Javier Remírez; el consejero José Luis Arasti; la portavoz parlamentaria Ainhoa Unzu; y la dirigente Esther Iso. Geroa Bai ha estado representado por la expresidenta Uxue Barkos; el presidente del Parlamento y líder del PNV, Unai Hualde; la vicepresidenta Ana Ollo; y el portavoz parlamentario Pablo Azcona. Por parte de Contigo-Zurekin han participado la vicepresidenta Begoña Alfaro; el portavoz Carlos Guzmán; el concejal pamplonés Txema Mauleón; el edil tudelano Eneko Larrarte; y la representante de Podemos Fátima Andreo.
El PSN hace una valoración "muy positiva"
El tono de las declaraciones posteriores ha evidenciado un esfuerzo deliberado por rebajar el dramatismo de la imagen ofrecida durante el pleno del jueves. La portavoz parlamentaria del PSN, Ainhoa Unzu, ha realizado una valoración “muy positiva” del encuentro y ha asegurado que las tres formaciones han reafirmado “su compromiso de seguir con el acuerdo de Gobierno progresista”.
Unzu ha reconocido que han sido “unos días difíciles”, aunque ha defendido que dentro de una coalición de gobierno este tipo de episodios “surgen siempre en todas las relaciones”. La dirigente socialista ha insistido, además, en que en ningún momento han dudado de la capacidad de los socios para reconducir la situación política. “Nunca habíamos tenido la mínima duda de que cualquier dificultad que se nos presentara por el camino, como ha sido esta última cuestión, la íbamos a superar igualmente, incluso fortaleciendo esa coalición y ese compromiso con el acuerdo de Gobierno”, ha afirmado.
La intervención de la portavoz socialista ha resultado especialmente significativa porque el PSN ha sido el socio que más incómodo quedó tras el pleno del jueves. Durante aquellos debates, los socialistas habían trasladado públicamente una sensación de desconcierto ante la decisión de Geroa Bai de facilitar con su abstención la aprobación de la iniciativa de UPN. Sin embargo, este lunes el discurso ha cambiado claramente hacia la reconstrucción del bloque progresista y la idea de estabilidad institucional.
Geroa Bai dice que la crisis está "encauzada"
También desde Geroa Bai se ha buscado un tono conciliador. El portavoz parlamentario de la coalición, Pablo Azcona, ha asegurado que tras la reunión han “encauzado con un camino cierto” la crisis de gobierno en Navarra generada durante los últimos días. El dirigente de Geroa Bai ha defendido nuevamente la necesidad de cumplir el mandato parlamentario derivado de la ley aprobada el jueves, especialmente en lo relativo a la moratoria para evitar el cierre de aulas escolares.
Azcona ha explicado además que su formación ha vuelto a plantear una propuesta que ya defendió la pasada semana: la creación de “una mesa de trabajo sobre educación” conjunta entre los socios de Gobierno y los socios presupuestarios para abordar el futuro de la educación navarra. Con ello, Geroa Bai ha tratado de desplazar el debate desde el choque puntual vivido en el Parlamento hacia un marco más amplio de negociación política en Navarra.
El caso de Contigo-Zurekin era probablemente el más delicado tras la crisis abierta la semana pasada, ya que había sido la formación que expresó con mayor dureza su malestar por la posición de Geroa Bai. Sin embargo, también en este caso el mensaje de salida ha estado claramente orientado a rebajar la confrontación y preservar la continuidad del Ejecutivo foral.
Contigo-Zurekin evita hablar de "crisis"
El portavoz parlamentario de la coalición, Carlos Guzmán, ha evitado incluso utilizar el término “crisis de gobierno” y ha asegurado que durante la reunión los socios han “conquistado un firme compromiso para blindar la educación pública navarra”. Guzmán ha señalado además que las tres formaciones han hablado de “ratificar el pacto de legislatura” que sostiene al Ejecutivo.
Preguntado expresamente sobre si Contigo-Zurekin se ha sentido traicionado por Geroa Bai, Guzmán ha evitado alimentar el conflicto. “No hablamos de traiciones”, ha respondido. “El compromiso o la confianza de esta coalición se depositan en el acuerdo firmado hace tres veranos con el Partido Socialista y con Geroa Bai. Nuestro compromiso está en su desarrollo y en ese marco nos movemos sin entrar en valoraciones subjetivas”.
Sí ha admitido, no obstante, que el incumplimiento de determinados acuerdos programáticos o verbales puede generar “incertidumbre” y “malestar”, aunque ha insistido en que el principal objetivo de su formación pasa ahora por garantizar que la ley aprobada el jueves “no tenga ninguna afección negativa al sistema educativo navarro”.
El propio Guzmán ha verbalizado además uno de los mensajes políticos más relevantes de la jornada al expresar el deseo de que “ojalá sea posible dentro de año y medio volver a revalidar un gobierno progresista”. Una frase que refleja hasta qué punto las tres formaciones han optado finalmente por priorizar la cohesión de los socios frente a la prolongación del conflicto interno.
Fin a días de gran incomodidad
El encuentro llegaba precedido de varios días de enorme incomodidad política dentro del bloque de investidura. El jueves pasado, el Parlamento vivió uno de los episodios más tensos de toda la legislatura durante el debate de una proposición de ley impulsada por UPN sobre la educación concertada en Navarra. La iniciativa salió adelante gracias a la abstención de EH Bildu y Geroa Bai y permitió frenar el cierre de 14 aulas, un movimiento que provocó un choque frontal entre los socios del Ejecutivo y abrió una crisis de confianza institucional especialmente visible entre Contigo-Zurekin y Geroa Bai.
Durante los días posteriores, el Gobierno optó por una estrategia de contención pública. Apenas hubo declaraciones y las tres formaciones evitaron alimentar el enfrentamiento. El propio Ejecutivo trató de trasladar desde el primer momento una imagen de continuidad institucional, consciente de que la crisis aparecía en un momento especialmente sensible de la legislatura. A falta de aproximadamente un año y medio para las próximas elecciones forales, el Gobierno tiene todavía pendientes algunas de las principales leyes de Navarra, entre ellas las de Salud, Industria, Universidades y Despoblación, además del desarrollo del plan de inversiones vinculado al superávit presupuestario.
Ese contexto explica en buena medida el sentido político de la reunión de este lunes. Más allá de la discrepancia concreta sobre las aulas de la concertada, lo que estaba realmente en juego era la capacidad de la coalición para mantener una mínima cohesión parlamentaria que permitiera sostener la gobernabilidad hasta el final del mandato. Y el mensaje que han querido trasladar todos los participantes tras la cita ha sido precisamente ese: la voluntad de pasar página y preservar la mayoría progresista en Navarra.
