lAS alarmas se encendieron en Tajonar cuando el filial rojillo cayó a puestos de descenso a Tercera en la pasada jornada diez, tras perder con claridad en casa frente a la Real Sociedad y dar muestras de debilidad e impotencia. Además, no era la primera vez que Osasuna Promesas se hundía hasta la zona peligrosa de la tabla, ya había ocupado esas posiciones tras la jornada 3 y 4. Los rojillos coquetearon con el peligro en ese primer cuarto de temporada, donde sólo lograron sumar dos victorias en los diez primeros partidos.

Sin embargo, la situación dio un giro de 180 grados en la salida a Irun, donde el Promesas viajó para enfrentarse a uno de los cocos de la categoría, el Real Unión. Allí se consiguió rascar un buen punto ante un muy buen rival. Podía ser un punto de inflexión en la temporada. Y lo fue. El trabajo del día a día en Tajonar comenzó a surtir efecto, el casillero rojillo comenzó a crecer y el equipo empezó a demostrar su madurez sobre el terreno de juego.

Osasuna Promesas, con la lograda el sábado pasado ante el Mirandés, encadena ya cinco victorias consecutivas esta temporada, además de seis partidos sin perder -la última derrota fue ante la Real Sociedad el 16 de octubre-, y vive sin lugar a dudas su momento más dulce de la presente temporada.

Basados en una gran solidez defensiva -sólo ha encajado dos goles en los últimos seis partidos-, Osasuna Promesas comenzó a sacar el máximo partido a sus goles. Con tres 1-0 consecutivos -frente a la UD Logroñés, la Gimnástica y el Barakaldo-, el filial rojillo escalaba en la clasificación hasta situarse en la zona tranquila de la Segunda B. Y las sombras del descenso daban paso a las luces de la zona noble de la tabla. Unas posiciones en las que se asentaron los rojillos al sumar otras dos victorias más ante dos equipos de la zona alta: el Palencia (1-3) y el Mirandés (2-1).

Ante los de Burgos, además, Osasuna Promesas consiguió tener esa pizca de suerte que siempre se necesita en el fútbol. "Todo depende de la dinámica, que ahora es muy buena. Ahora los jugadores están muy motivados y parece que sale todo", comenta Miguel Merino, el entrenador del filial rojillo. El mister añade: "Estamos en un muy buen momento, tanto en rendimiento como en resultados. El equipo está contento y con muchas ganas de entrenar para seguir con esta racha".

El Promesas es, con 14 goles encajados, el quinto equipo menos goleado del segundo grupo de la Segunda B. Sin duda, una circunstancia que le está permitiendo obtener muchos puntos en estos últimos partidos. "Estamos muy serios atrás, pero no sólo es trabajo del portero y la defensa, los medios y el delantero también están muy concienciados", indica Merino.

se acaba la primera vuelta Quedan cuatro jornadas para que se complete la primera mitad de campeonato. Osasuna Promesas recibirá en Tajonar al Real Oviedo (jornada 17) y al Athletic B (jornada 19), mientras que jugará a domicilio frente al Sporting B (jornada 16) y la Peña Sport (jornada 18). Cuatro rivales de la zona media-baja de la clasificación, pero que seguro pondrán en apuros a los rojillos. "En un grupo tan igualado como éste, cualquier rival es peligroso. Hemos demostrado que podemos ganar y perder contra cualquiera", explica.

Los rojillos están a sólo cuatro puntos de la promoción de ascenso y ocupan la sexta posición. Algo que puede ser anecdótico para este filial, cuyo objetivo primordial es formar a los chavales para que el día de mañana puedan dar el salto a la primera plantilla. Merino comenta: "No vamos a desperdiciar la oportunidad de seguir arriba, pero lo primero es conseguir los puntos para la salvación".

un punto menos que en la 05/06 Osasuna Promesas, con los 24 puntos que tiene en la tabla tras 15 jornadas disputadas, suma su mejor bagaje desde que en la 2005-2006 acumulara un punto más que ahora. Tenían 25 y los rojillos ocupaban puestos de promoción a Segunda División. Eran cuartos.

En el lado opuesto, los 15 puntos de la 2006-2007 y de la 2008-2009. El filial rojillo era, en esas dos campañas, 15º y 16º respectivamente. Además, en el registro de la temporada anterior, la 2009-2010, Osasuna Promesas sumaba 20 puntos y vivía en la zona media de la tabla (era 12º).

Con respecto a cómo acabaron los rojillos las cinco últimas temporadas, el récord está en la campaña pasada, cuando con 52 puntos terminaron en un meritorio 8º puesto. Aún mejor suma de puntos lograron en la 2005-2006, con 57, pero terminaron en 9ª posición.

Esa tranquilidad contrarresta con el sufrimiento en la 2007-2008. Los rojillos sólo sumaron 40 puntos y tuvieron que jugarse su permanencia en la Segunda B en una eliminatoria frente al Villajoyosa.

Por el momento, y con esta racha tan positiva de los últimos partidos, la presente temporada parece que transcurrirá tranquila. Osasuna Promesas lleva cinco victorias consecutivas y demuestra día a día que es un filial con madurez.