zúrich (suiza). El presidente de la FIFA, Joseph Blatter, se congratuló de la elección de Rusia y Qatar como sedes del Mundial de 2018 y 2022. "Quiero dar las gracias al Comité Ejecutivo de la FIFA porque vamos a nuevas tierras. Oriente Medio y Europa del Este estaban esperando esto. Soy un presidente feliz, muchas gracias a todos", señaló.
La alegría se desató en Rusia. Mientras Vladimir Putin anunciaba su viaje a Zúrich, el presidente ruso, Dmitri Medvédev, reaccionó inmediatamente en su twitter. "¡Hurra! ¡Victoria! Organizamos el Mundial 2018. Ahora hay que prepararse como es debido para la organización del Campeonato del Mundo", afirmó el jefe del Kremlin.
Sí estaba en Zúrich Andrei Arshavin, la estrella rusa del Arsenal, que confiaba en que "será el mejor Mundial de la historia porque los rusos somos excelentes anfitriones. Confío en que cambien las ideas que Europa y el mundo tienen de Rusia, y espero que cambie también la opinión de los propios rusos", afirmó.
Menos felicidad exhibían los responsables de la Candidatura Ibérica, que lamentaban el desenlace de las votaciones, aunque resaltaban la calidad del proyecto hispano-portugués, cuyo director, Miguel Ángel López, intentaba entender la decisión de la FIFA. "El fútbol busca abrir horizontes, lo que me parece muy digno, aún en perjuicio de los países tradicionales".
López lamentó que la FIFA no fuera más clara en que prevalecería la expansión de fronteras en su veredicto. Por tanto, criticó que "sobran" las visitas examinadoras de los miembros de la FIFA a los países aspirantes y los informes técnicos de las candidaturas.
El secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, apeló a la "revancha deportiva" ante Rusia. "Te sientes mal cuando no ganas, pero hay que aceptarlo. Vamos a tomarnos la revancha en 2018 y traernos la Copa de Rusia, con cariño de Moscú a Madrid. Es una broma, pero ya sólo nos queda la revancha deportiva", afirmó.
El seleccionador español de fútbol, Vicente del Bosque, señaló que no sabe si la candidatura rusa cuenta con los méritos para organizar un Mundial. "Rusia tiene el poder del dinero, el de los méritos no sé. Hay que aceptar la derrota y felicitar a los que han trabajado en nuestra candidatra. Imagino que habrán tenido criterios distintos a los que tenemos nosotros, como expandir el fútbol a otros países poderosos económicamente. Hay que estar con la conciencia tranquila", dijo.
En cuanto al Mundial 2022, el jeque Mohammed bin Hamad Al-Thani, director de la candidatura de Qatar, ve una oportunidad de cambiar la mentalidad sobre Oriente Medio. "Estoy seguro que tras el Mundial, muchos de los estereotipos, de los prejuicios que existen sobre Oriente Medio acabarán". Entre ellos se refería al calor y a la discriminación de la mujer.