El conjunto argentino del Independiente se proclamó ayer campeón de la Copa Sudamericana al derrotar al brasileño Goiás por 5-3 en los penaltis, tras vencer por 3-1 en los 120 minutos de juego. Dos goles de Facundo Parra y uno del juvenil defensa Julián Velázquez encarrilaron al equipo bonaerense que había perdido en la ida por 2-0.