El partido del miércoles será difícil de olvidar para Unai Bakaikoa. Su equipo, el Lagun Artea, ganó 4-5 en Tudela al Lourdes. El delantero de Lakuntza anotó los cinco goles. Con el triunfo, el Lagun Artea abandona el farolillo rojo.

Pero nada fue lo habitual en ese partido, ni en ese día. El partido era a las 12 en Tudela. Unai Bakaikoa trabajó de seis a diez de la mañana en la Cooperativa de Sakana en Lakuntza. Salió y cogió el coche para ir a la capital ribera sin perder tiempo. Se le pasó la salida de la autopista para entrar en Tudela y tuvo que recorrer unos cuantos kilómetros de más. Su entrenador le llamaba al móvil: "¿Vienes o no vienes?". Por fin pudo cambiar el sentido y regresar a Tudela. Llegó al campo a las 11.30 horas. "A toda leche me cambié, calenté diez minutos y para antes de la media hora de juego ya había marcado tres goles. Para el descanso, cuatro. Al final, cinco", comenta Unai Bakaikoa.

Increíble. Y más para un equipo que iba colista. La victoria (4-5) le permite abandonar el farolillo rojo. "Según iba marcando, los compañeros me decían: guárdate algún gol para otro día. Pero hicieron falta todos para ganar". El Lagun Artea se puso ganando 0-4 para el minuto 40 y el Lourdes logró empatar. Al final, el último gol de Unai decidió. "En el partido hicimos lo mejor y lo peor. El Lourdes salió dormido y les marcamos cuatro muy fácil. Después empezamos a regalar y nos empataron. Menos mal que al final logramos ganar".

Ayer recibió varios mensajes de felicitación de antiguos compañeros y entrenadores. Nunca había marcado cinco goles en un partido. "En Preferente sí recuerdo partidos de tres y cuatro goles, pero, en Tercera, nunca". Iguala así lo conseguido por el jugador del Tudelano Pacheta. Pero la diferencia es que uno es el delantero del líder y otro, el del colista. Lo que está claro es que al Lourdes le tiene cogida la medida. "Le he marcado varios goles con el Lagun Artea y cuando jugaba en el Aoiz, también le marqué un par. En total le habré hecho unos 15 goles, así que me conocen bien".

Y, en su cuenta particular, esta temporada lleva diez. "Mi media es de un gol cada tres partidos, más o menos, porque suelo acabar la temporada con 12 ó 13 tantos. En Preferente llegué a marcar 25 el año que bajamos y 23 al siguiente. Pero en Tercera es más complicado. Espero, eso sí, superar los 13 esta temporada". Y añade: "La pena es que es el año que más meto y peor andamos. Pero mira, el Atlético bajó a Segunda y Hasselbaink marcó 24 goles en la Liga. Regalamos demasiado".

Está claro que el Lagun Artea sufre unaidependencia. El delantero ha marcado diez de los 17 goles de su equipo. "Es verdad que no estamos muchos delanteros y el otro día que no pude jugar perdimos ante el River Ega un partido de debíamos haber ganado...".

De todos modos, después de perder los primeros seis partidos, últimamente sólo ha salido derrotado en una de las cinco últimas jornadas. "Estamos asomando la cabeza y tenemos que pensar que la permanencia está a tres puntos, pero no hacemos nada si no seguimos sumando en todos los partidos. No podemos tener que marcar cinco goles para ganar".

Sólo espera que lo sucedido al final no empañe el día. "Yo estaba todavía en el campo, dándole la mano al árbitro, cuando se formó el tumulto. Al entrar al vestuario, vi a mi hermano tendido en el suelo. Es un compañero, pero además es mi hermano y me puse como loco, porque no sabíamos qué había pasado. Le habían pegado por detrás. Le vio el médico y nos tranquilizó. Tuvo dolor de cabeza por la tarde y se tuvo que ir a trabajar con el chichón y el dolor. Hoy (por ayer) por la mañana estaba mejor".