al Lagunak le ha llegado su hora. Mañana, a partir de las 12.00 horas y en Barañáin, las chicas de Rubén Berrogui se juegan la temporada ante el Transportes Alcaine. Es el último partido de la primera fase y, por lo que hay en juego, el choque llega con tintes de gran final. Aragonesas y navarras lucharán a cara de perro por acabar terceras en el Grupo A de la Superliga, un logro que permitirá al equipo que lo consiga esquivar el descenso y meterse en el grupo de aspirantes al título de Liga.
A las amarillas del Lagunak sólo les vale la victoria, porque aunque ambos conjuntos están igualados a 27 puntos, el golaverage favorece al Transportes Alcaine. Las de Barañáin sólo han perdido dos partidos esta temporada, pero uno de ellos, además de forma clara, fue precisamente contra las aragonesas (4-1). Este resultado de la ida, por tanto, obliga a las de Rubén Berrogui a lograr los tres puntos para lograr el objetivo.
De lograr la victoria y la consiguiente clasificación para el grupo que luchará por la Liga, Lagunak tendrá que enfrentarse a equipos de la elite nacional. Barcelona, Espanyol o Rayo Vallecano, entre otros, ya han certificado su presencia entre los mejores. También el Athletic y la Real Sociedad, rivales de las amarillas durante esta primera fase, estarán en el grupo principal. Además, de conseguir la tercera plaza, las de Barañáin certificarían su presencia en la Copa de la Reina.
Sin embargo, de terminar el encuentro con empate o victoria visitante, el Lagunak pelearía por la permanencia durante la segunda fase del campeonato y el Transportes Alcaine sería quien, con la salvación ya en el bolsillo, entraría en el grupo que luchará por el título. Como nota positiva, que el partido se jugará Barañáin, una fortaleza donde robar puntos esta temporada es misión casi imposible. Las amarillas han logrado cinco victorias -entre ellas algunas de mucho mérito como las cosechadas frente al Athletic (1-0) y la Real Sociedad (1-0)- y sólo han cedido un empate -frente al Eibar (1-1)-.
situación inmejorable Nadie podía imaginar allá por agosto que este Lagunak iba a tener la posibilidad de jugarse, a una sola carta, el poder estar entre los ocho mejores equipos de la Superliga femenina y, por lo tanto, lograr una temprana permanencia en el mes de diciembre. La situación actual era impensable a principio de temporada, pero ahora, acabar terceras está al alcance de la mano. Casi se puede tocar.
Una victoria el domingo llevará a la gloria a las amarillas, aunque todo lo que no sea ganar al Transportes Alcaine devolverá al Lagunak a la cruda realidad. Mucho contraste entre las dos caras de una misma moneda. Y demasiado castigo para las de Rubén Berrogui después de una temporada perfecta. "Son dos mundos totalmente diferentes. Si entramos en el grupo de las aspirantes al título nos salvamos y jugamos la Copa; si no ganamos, lucharemos en el grupo C -de siete equipos y en el que Lagunak quedará encuadrado si queda cuarto- por evitar las últimas tres posiciones, que son las del descenso", comenta Berrogui. Además, el mister añade: "Todos hubiéramos firmado estar a estas alturas peleando por entrar en el grupo de las aspirantes al título. Pero hay que saber que el objetivo de este equipo es la salvación, aunque si la podemos lograr ya en diciembre, mucho mejor".
Es verdad que al Transportes Alcaine le vale el empate para acabar tercero, pero igual de cierto es que jugará con la presión del favorito. Con la incertidumbre de tener todavía los deberes sin hacer. Es un conjunto diseñado para luchar en el grupo de las favoritas y el jugarse todo a una sola carta en Lagunak no entraba en sus planes. "Es uno de los favoritos a principio de temporada, con jugadoras internacionales de mucho nivel, y no tener asegurada todavía su presencia en el grupo principal seguro que para ellas es un palo", explica Berrogui.
Está claro que Lagunak, que tiene a todas las jugadores disponibles, no tiene la obligación de estar en el grupo de las mejores, pero se ha ganado por derecho propio poder estar y se la jugará en el último partido. El equipo se ha mostrado muy competitivo. Ahora, las amarillas quieren recoger el premio a tanto esfuerzo. Sólo les separa un partido. Tres puntos. Una victoria que les metería entre las ocho mejores de la Superliga y que, sobre todo, aseguraría la permanencia un año más en la máxima categoría. Mañana, a partir de las 12.00 horas y en Barañáin, será la hora del Lagunak.