El atacante ucraniano Artem Dovbyk fue el indiscutible protagonista de la victoria contra el Sevilla en Montilivi (5-1) con un triplete en solo seis minutos y medio para dar la vuelta al marcador y mantener al Girona en la primera posición de LaLiga –52 puntos–.
El atacante ucraniano había conseguido dos dobletes como rojiblanco –contra el Almería en dos minutos (5-2) y contra el Alavés en 36 minutos (3-0)– pero aún no tenía un triplete. En más de noventa años de historia, la competición española sólo ha visto seis tripletes en los primeros 19 minutos: en 1929, en 1939, en 1941, en 1944, además de los de Pepillo y Dovbyk.
Dovbyk, de 26 años, ya suma un gol más que Taty Castellanos en toda la última Liga. El récord de goles de un jugador del Girona en una temporada en Primera está en manos de Cristhian Stuani, con 21 en la 2017-2018 y 19 en la 2018-2019. No parecen unas cifras inalcanzables.
El 9 ucraniano empató con Jude Bellingham en la clasificación del Pichichi con 14 goles, uno más que Borja Mayoral y dos más que Álvaro Morata. Son 14 tantos en 1.255 minutos, uno cada 90 minutos, los que hay que sumar cinco asistencias.
El ariete aterrizó en Montilivi este verano con el aval de haber sido el máximo artillero de las últimas dos ediciones de la liga ucraniana y de haber marcado 29 goles en 39 partidos la temporada pasada. Se convirtió en el fichaje más caro de la historia del club: pagó más de 7 millones de euros por el 70% de sus derechos al Dnipro-1. Pero el delantero ha dinamitado todas las expectativas, incluso las más optimistas, y se ha erigido en uno de los líderes del líder de Primera y en uno de los mejores jugadores de la competición. Ya han aparecido varios rumores que vinculan su nombre con grandes equipos del continente.
Su perfil, con 184 centímetros y apariencia de tanque, hacía imaginar un ariete finalizador, invisible fuera del área, pero entra en juego y se asocia con frecuencia y con facilidad con los mediapuntas del Girona, como su compatriota Viktor Tsygankov. Cada día se ven más banderas ucranianas en Montilivi. Dovbyk es uno de los ídolos de la hinchada. Y uno de los argumentos del líder.