Los equipos de fútbol ingleses se han caracterizado históricamente por su poderosa condición física. Esa fortaleza destaca en los dominios de las acciones a balón parado. De ahí que el refranero popular acuñara la frase: en Inglaterra un córner es medio gol. La afirmación no es del todo cierta, pero se aproxima a la realidad. En la actual Premier League, uno de cada cuatro goles llegan en jugadas iniciadas a balón parado. El paradigma es el Arsenal, líder con 7 puntos de ventaja respecto al segundo clasificado, el Manchester City, aunque con un partido más disputado (31 de los 38 del calendario). 

El conjunto de Mikel Arteta ha logrado llevar a la máxima expresión la filosofía de juego que siempre ha identificado a los ingleses. 35 de los 104 goles que ha logrado esta temporada entre todas las competiciones han llegado desde el balón parado, que es uno de los principales argumentos ofensivos de un equipo que aspira a ganar todos los títulos en juego. De hecho, las casas de apuestas sitúan a los gunners como los grandes favoritos para alzarse con el trofeo más prestigioso a nivel de clubes, la Champions League. Especial ilusión hace precisamente la Premier, ya que el Arsenal no la conquista desde 2004, cuando los de Arsene Wenger ganaron el título sin derrotas, y en estos momentos es el gran candidato en la liga más poderosa del planeta.

A estas alturas, el Arsenal ha firmado 37 victorias, más que ningún otro equipo de las cinco grandes ligas europeas, además de 8 empates y 3 derrotas. Lleva 14 partidos seguidos sin perder a domicilio, suma 16 porterías a cero en 31 jornadas de liga, lo que representa el mejor balance defensivo en dos décadas, es también el tercer equipo que ha superado la frontera de los 100 goles este curso tras Bayern Múnich y Barcelona… Datos que distinguen el estado del Arsenal. 

Críticas al juego del equipo de Arteta 

Pese a todo ello, en Inglaterra se ha asentado un debate que enfrenta a defensores y a detractores del estilo de juego de Arteta. Muy pocos aficionados neutrales parecen entusiasmados con ver al equipo londinense como nuevo campeón. “Si les preguntara a todos en la sala: ‘¿Disfrutaron de este partido?’, seguro que alguno levantaría la mano porque es un gran aficionado del Arsenal , pero, aparte de eso, ni hablar”, manifestó por ejemplo el técnico del Brighton, Fabian Hürzeler, tras perder 1-0. “No tienen nada de bonito”, afeó Alan Pardew, que dirigió 318 encuentros como entrenador en la Premier. “Sería el campeón más aburrido”, criticó Paul Scholes, leyenda del Manchester United. “No es agradable de ver”, expresó el preparador del Liverpool, Arne Slot, haciendo referencia al fútbol inglés en general por su tendencia a potenciar las jugadas a balón parado.

Gente como David Moyes, técnico de un Everton que es la última víctima del Arsenal, salió en defensa de la propuesta de Arteta. “Son un equipo fuerte y físico, y no veo ningún problema en ello: forma parte del juego. Existe esa idea de que todo el mundo tiene que practicar el juego bonito y que todo tiene que ser perfecto. Bueno, si todos hiciéramos eso, sería aburrido”, declaró. “Si los equipos no pueden lidiar con ello, que lo hagan más”, animó Wayne Rooney, exdelantero del United, sobre el armamento táctico del Arsenal. La pizarra de Nicolas Jover, ayudante de Arteta y diseñador de las jugadas de estrategia, es ya una figura reconocida internacionalmente, un ejemplo para explotar este apartado del juego.

El Manchester City dominó el fútbol inglés –seis títulos de la Premier en siete temporadas entre 2017 y 2024– con un estilo de toque. Los goles llegaban con jugadas interminables hasta conducir el balón a la línea de gol. El Arsenal de Arteta lidera con córners cerrados cabeceados por un jugador liberado de marca gracias a la estrategia. La diferencia estética es incuestionable. Los gunners son tachados de pragmáticos deslucidos, pero esto les puede dar el título

“Lo que hacen es ilegal, están intentando ganar la Premier con trampas”, denunció John Obi Mikel, exjugador del Chelsea, sobre las ventajas que adquieren los jugadores del Arsenal. “Lo que hacen en las jugadas a balón parado es ilegal: primero, obstaculizan al portero, y luego sujetan a jugadores para que no puedan saltar”, dijo. “Se han gastado casi 1.000 millones de euros en fichajes y dependen exclusivamente de los saques de esquina. Es ridículo. Ganan feo. La única razón por la que la afición no se queja es porque van líderes”, añadió.

Mikel Arteta, antes del comienzo de la ida de los octavos de final de la Champions League, contra el Bayer Leverkusen. Europa Press

Pérdidas de tiempo

Detrás del debate se esconde otra realidad que alimenta a los opositores. Según datos recogidos por Opta, el Arsenal es el equipo de la Premier que más tarda en realizar los saques de esquina, 44 segundos, tres más que el siguiente, el Sunderland; el Chelsea, el más rápido, emplea 13. Es también el quinto más lento en reanudar el juego tras un saque de banda (19) y el sexto que más tarda tras una interrupción (30). Esto se traduce en una tendencia hacia la reducción del tiempo real de juego en los partidos, lo que muchos consideran que va en contra del espectáculo. Al respecto, la International Football Association Board, el organismo rector del fútbol, ya anunció que tomará medidas para promover el tiempo efectivo de juego.

Arteta, a lo suyo

Respecto a la propuesta, Arteta responde con ironía a quienes critican su manual de estilo. “¡Qué sorpresa!”, exclamó al ser preguntado por las palabras de Hürzeler. “Si revisas partidos anteriores, encontrarás muchos comentarios de este tipo. Siempre. Creo que adoran a nuestros jugadores. Siempre hablan de ellos. Son los más queridos de todo el país”, bromeó.

Arteta defiende que todos los goles poseen el mismo valor, los bonitos y los feos, y que la única diferencia es que unos se emiten en YouTube para ser admirados. Su estilo, sostiene, no es feo, sino que busca obtener resultados. El Arsenal prioriza lo que concede ventaja ante los rivales. Mañana, frente al Bayer Leverkusen, en la vuelta de los octavos de final de la Champions, el Arsenal volverá a ponerse a prueba. Tras el 1-1 de la ida deberá ganar en el Emirates Stadium para sostener su cartel de gran favorito. Quizá los títulos –si llegan, obviamente– doten al equipo de poder de convicción. l