Mikel Merino puede ser el séptimo navarro en ganar la Champions League
El mediocentro del Arsenal quiere seguir los pasos de Zoco, Félix Ruiz, Bakero, Goikoetxea, Javi Martínez y César Azpilicueta; Unzué formó parte del cuerpo técnico del Barcelona en ganar la 'orejona' en la temporada 2014/2015
El Mikel MerinoZazón (Pamplona, 22/06/1996) afronta este sábado uno de los días más importantes de su carrera. El canterano de Osasuna puede convertirse este sábado en el octavo navarro en conquistar la Champions League, séptimo jugador, si el Arsenal logra imponerse al PSG en la final que se disputa en Budapest (18.00 horas). El centrocampista pamplonés, que ha regresado recientemente tras una larga lesión en el pie, entraría así en la lista de jugadores navarros que han logrado levantar la máxima competición continental de clubes, y haría lo mismo en la historia del club gunner, que va a disputar su segunda final en el torneo, después de París en 2006. Los londinenses llegan a la cita después de haberse proclamado campeones de la Premier League 22 años después y podrían cerrar la temporada con un doblete histórico.
El restringido club de navarros que ya han conseguido el trofeo de clubes más preciado del Viejo Continente comenzó a crearse en 1966, cuando el Real Madrid conquistó su sexta Copa de Europa, al vencer por 2-1 en la final ante el Partizan de Belgrado, con Ignacio Zoco (el defensa de Garde fue titular en la mayoría de partidos de esa edición, incluida la final) y el olitense Félix Ruiz.
Los dos siguientes jugadores en entrar en esa lista también lo hicieron a la vez: el goizuetarra José Mari Bakero y el pamplonés Jon Andoni Goikoetxea formaban parte del Dream Team, el Barcelona que dirigía Johan Cruyff, cuyo máximo hito fue el triunfo en la Copa de Europa 1991/1992, la primera que ganaba el club azulgrana, al vencer en Wembley (Londres), en la prórroga, a la Sampdoria, por 0-1, con gol de Koeman. Ambos jugadores eran asiduos en las alineaciones de Cruyff y ambos participaron en esa final (Bakero de principio a fin y Goiko desde el minuto 65 en sustitución de Julio Salinas).
El quinto y ganador navarro de la Liga de Campeones fue Javi Martínez. El centrocampista de Ayegui es el único navarro que puede presumir de haber vencido el torneo en dos ocasiones, ambas con el Bayern de Múnich, equipo en el que ha militado de 2012 a 2021, y que se alzó campeón en 2013 (2-1 ante el Dortmund en la primera final de la historia entre equipos alemanes) y en 2020 (1-0 ante el París Saint Germain en la final tras la histórica goleada por 2-8 al Barcelona en cuartos). El último, hasta la fecha, es César Azpilicueta, que recientemente anunciaba su retirada del fútbol. El lateral pamplonés venció con el Chelsea en 2021 al Manchester City. Este sábado, Merino tratará de engrosar la lista siendo el séptimo jugador en hacerlo.
De Londres a Budapest
La posible conquista de Merino también tiene un componente simbólico para el fútbol navarro. El exguardameta navarro Manuel Almunia estuvo muy cerca de levantar la Champions con el Arsenal en 2006, pero el conjunto inglés cayó en la final ante el Barcelona en París.
Aquel partido sigue siendo una de las grandes heridas europeas del club londinense. Almunia fue suplente en aquella final, aunque formó parte de una generación que rozó el sueño continental sin llegar a culminarlo. Veinte años después, Merino puede cerrar ese círculo y darle al Arsenal la primera Champions de su historia.
Unzué, una Champions desde el banquillo
Aunque no figura entre los futbolistas navarros que han conquistado la Champions League sobre el césped, Juan Carlos Unzué también sabe lo que es ganar la máxima competición continental. El exportero de Orkoien formó parte del cuerpo técnico del Barcelona que levantó la Champions en 2015, con Luis Enrique al frente del equipo azulgrana.
Unzué ejercía entonces como segundo entrenador en un Barça que firmó una de las temporadas más brillantes de su historia, conquistando el triplete de Liga, Copa y Champions tras derrotar a la Juventus en la final de Berlín. Su figura fue especialmente valorada dentro del vestuario por su trabajo táctico y su cercanía con los futbolistas.
Eso sí, a diferencia de los jugadores anteriormente mencionados, el navarro nunca pudo conquistar la ‘orejona’ como jugador. Durante su etapa como guardameta defendió, entre otros equipos, las porterías de Osasuna, Barcelona, Sevilla y Tenerife, aunque su palmarés europeo quedó reservado para los banquillos.
