Julian Iantzi: “Siento la responsabilidad de volver a estar a la altura para el público”
Hablamos con los presentadores del 'Conquis': Julian Iantzi, Lur Errekondo y Patxi Alonso nos hablan de la aventura más extrema de la televisión
Tras más de dos décadas poniendo a prueba los límites físicos y mentales de sus concursantes,El Conquistador del Caribe sigue siendo mucho más que un reality de aventuras. Más bien, es una experiencia extrema que evoluciona con cada temporada sin perder su esencia. En esta 22ª edición, nos vuelve a demostrar por qué continúa enganchando a generaciones de espectadores.
Y es que combina supervivencia real, emoción, riesgo y un componente muy humano que traspasa la pantalla: las emociones.
Por eso, y con el objetivo de entender qué es lo que hace diferente a esta nueva temporada -además de cuál es el secreto de su longevidad-, reunimos a las tres miradas clave del universo del Conquis: la de Lur Errekondo, presentadora y testigo privilegiada de la evolución del formato; la de Patxi Alonso, voz de la experiencia y del análisis más crudo de la aventura; y la de Julian Iantzi, histórico presentador que ha regresado a una nueva temporada cargada de simbolismo y responsabilidad.
Son tres entrevistas consecutivas que, juntas, dibujan el presente y el posible futuro de uno de los programas más extremos y emblemáticos de la televisión.
Lur Errekondo
“Esta aventura te hace volver con otro chip diferente a casa”
Después de 22 ediciones -en su caso es la 4ª-, ¿qué cree que tiene esta temporada que la hace diferente a las anteriores?
Tiene de diferente que ya desde el minuto uno, desde el plató, han empezado a conocerse los participantes entre ellos. Se vieron las caras de cada uno de ellos y empezamos desde ahí: desde cero. Y es que desde ahí partieron también, así que hemos visto algo único, porque hasta ahora no se había hecho.
Han pasado casi veinte años desde sus inicios, el tiempo suficiente para que muchas cosas puedan haber cambiado. ¿Cree que el programa sigue siendo igual de extremo que en las primeras ediciones o ha evolucionado?
Siempre evoluciona, siempre tenemos cosas nuevas, siempre pinchamos un poquito más o arriesgamos un poquito más para intentar pillar a los concursantes de nuevas y que no se esperen las cosas a las que se van a tener que enfrentar. Podéis comprobarlo si veis El Conquistador del Caribe todos los días.
¿Alguna vez ha tenido que contenerse como presentadora por la dureza de lo que estaba viviendo?
Sí, claro, porque te metes tanto en la aventura -no tanto como los participantes, pero bueno...- que te haces parte de ello. Al final es muy vivencial y no puedes evitar muchas veces sentir en tus carnes lo que estás viviendo: la aventura, lo arriesgado que es todo, lo extremo... Así que sí.
¿Qué ha aprendido personalmente después de tantos años conviviendo con el espíritu de El Conquis?
Creo que lo mismo que les pasa a los participantes, el hecho de que te cambie la vida, el vivir una aventura extrema de una forma u otra..., te hace volver con otro chip diferente a casa. Creo que, vivencialmente, te hace ver la vida de otra forma.
Desvelados todos los secretos e incógnitas de la 22ª edición de 'El Conquistador del Caribe'
Patxi Alonso
“La gente no es tonta y sabe cuándo está viendo supervivencia extrema”
Lleva casi dos décadas participando en el reality más extremo de todos. Tras tantos años al frente, ¿qué cree que es más importante para llegar lejos: la fuerza física o la fortaleza mental?
Muy fácil: la mental. Porque he visto a tanta gente que le metía caña físicamente que se ha hundido..., que te digo que sin fortaleza mental no tienes nada que hacer. Obviamente, si no tienes un mínimo físico, pues tampoco... Pero llegarás más lejos, aunque no ganes, si tienes un físico de 6 y una fortaleza mental de 8. Al revés, te aseguro que no.
¿Cuál diría que es el motivo por el que El Conquistador engancha tanto al público? Hasta el punto de que tiene seguidores de distintas generaciones...
Es una muy buena pregunta, porque si otro supiera la respuesta seguramente se nos acababa el chollo (risas). Yo no lo sé, es como la fórmula de la Coca-Cola. Es verdad que El Conquis es muy real y que toca todos los palos de lo que sentimos. De la alegría pasas a la tristeza, y también pasas al límite. Y lo que ves te engancha, porque está sucediendo. Es muy duro, es muy real y eso traspasa la pantalla. La gente no es tonta y sabe cuándo está viendo supervivencia extrema y cuándo no.
Con todo lo que ha vivido en él, ¿cómo se imagina que será su participación en el programa dentro de otros 10 años, por ejemplo...?
Jubilado (risas).
Julian Iantzi
“Siento la responsabilidad de volver a estar a la altura para el público”
Muchos espectadores estaban esperando a que volviera El Conquistador del Caribe, pero también su regreso como presentador al programa. ¿Cómo ha sido la vuelta a esta 22ª edición?
Lo primero: quiero agradecer a toda la gente que esperaba mi regreso, porque estoy abrumado con este recibimiento en redes. Mira que antiguamente me daban cera: “Que si era muy duro, que si era inhumano, que si no tenía corazón...”, y ahora se han dado cuenta de cuál era mi trabajo. Aunque sea un poco tarde, pero ya se dieron cuenta. Y el hecho de volver y ver lo que está pasando, pues me hace sentir abrumado. No estoy acostumbrado a tantas muestras de cariño y tal... Y claro, eso tiene de bueno que está guay, pero luego conlleva el nerviosismo, la tensión y la responsabilidad. Entonces, sobre mi regreso, si tengo que decir una palabra, diría “responsabilidad” de tener la capacidad de volver a estar a la altura de lo que la gente espera. Yo he hecho todo lo que he podido y esperemos que no me destripen mucho.
Si hoy no fuera el presentador, ¿se atrevería a participar como concursante?
Je..., ¡la duda ofende! ¿Pero tú que te crees? (risas). Incluso con 58 años me meto ya en el barro. Yo, de hecho, en el Aconcagua -que hicimos tres ediciones- era un miembro más de expedición. El primer año tenía un rol también de presentador, pero era uno más. Hice cumbre, y aquello es casi “un 7.000”. Aquello es muy jodido, y sufrí. Perdí creo que 14 kilos en 17 días. O sea que cuando hay que sufrir, también sé sufrir. Además soy deportista de toda la vida y cuando les veo allí competir y tal, la verdad es que tengo un punto de envidia. De: “Dios, que a gusto estaría yo ahí”.
¿Se imagina aún en el programa dentro de varios años?
Aunque me jubilaré en el papel..., soy un tío inquieto, no me puedo parar. No sé cuando me toca la jubilación, si a los 65 o 66 -soy autónomo, no tengo ni idea, llevo un porrón de años cotizados...- pero estoy convencido de que, cuando me vengan con: “Te tienes que jubilar”, yo diré: “¿Sí? ¡Pues yo no paro!”. Dentro de diez años, si hace falta estar aquí, yo seguiré aquí.
