IKEA ha añadido a su catálogo un nuevo modelo de mesa auxiliar en blanco y gris que se ofrece en tiendas físicas y online por 39,99 euros. Se trata de la mesa auxiliar ÄMMARYD, un mueble de configuración simple que está pensado para añadir superficie de apoyo en salones, rincones o incluso dormitorios sin complicaciones y que puede actuar como asiento auxiliar si se requiere.
El diseño de esta mesa es tradicional y sobrio, con un tablero principal de madera y patas cónicas que buscan transmitir una apariencia de "estabilidad y sencillez". El tablero, que mide 59 × 40 cm, ofrece un espacio plano suficiente para colocar tazas, dispositivos como tablets o pequeños objetos cotidianos. La superficie puede emplearse tanto para el uso diario como para apoyar elementos decorativos, libros o pequeñas cestas de almacenamiento.
Materiales de la mesa
Desde el punto de vista constructivo, la mesa combina tablero de partículas con lámina de papel y bordes de plástico, materiales habituales en muebles de gama básica que permiten un precio contenido y un mantenimiento sencillo. IKEA indica que este modelo tiene una carga máxima de 15 kg sobre el tablero, una cifra que sitúa su uso dentro de lo estándar para mesas auxiliares pequeñas destinadas a objetos ligeros.
El estilo de la ÄMMARYD busca un aspecto natural y tradicional con un acabado blanco que facilita integrarla en distintos ambientes, desde salones de corte clásico hasta espacios con decoraciones más neutras o escandinavas. Esa neutralidad hace que sea fácil de combinar con otros muebles de la marca, como los sofás y sillones de líneas sencillas o series de muebles.
Aunque no es un producto que destaque por innovaciones o características técnicas, la ÄMMARYD cumple con lo esencial que se espera de una mesa auxiliar: superficie de apoyo, estabilidad y un estilo que no choque con otros elementos del hogar. Para su mantenimiento, se recomienda limpiar con un paño húmedo y secar con un paño seco. La marca sueca también recomienda comprobar regularmente que las fijaciones estén bien apretadas y vuelve a apretarlas en caso necesario.
El sello sueco
Ikea nació en 1943 en Suecia de la mano de Ingvar Kamprad, un joven de 17 años que comenzó vendiendo artículos por catálogo en su pueblo natal de Älmhult. Su negocio arrancó ofreciendo productos para el hogar que fueran funcionales, bien diseñados y a precios accesibles y así ha sido como ha conquistado el mundo. Con el paso de los años, la compañía revolucionó el sector con su concepto de muebles desmontables y autoinstalables, que reducían costes de transporte y producción.
Hoy, IKEA es una de las cadenas más reconocidas del mundo, presente en más de 60 países y referente dentro de su sector.