Las olas de calor se han intensificado de forma clara en los últimos años. Según el Avance Climático de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), el Estado registró cinco episodios de ola de calor en el último año, con temperaturas que superaron de forma generalizada los 43 °C en el sur peninsular y picos de hasta 46 °C, el valor más alto en un mes de junio en la serie histórica. El informe también apunta a una tendencia sostenida: los últimos años se sitúan entre los más cálidos registrados. En este contexto, comunidades como Navarra, donde la climatización no era tradicionalmente una prioridad en los hogares, están viendo cómo estos episodios comienzan a modificar hábitos y necesidades domésticas.

Por tanto, la decisión de elegir un sistema de aire acondicionado eficiente para el hogar se ha convertido en una cuestión cada vez más habitual, que en muchos casos genera dudas sobre qué tipo de instalación se adapta mejor a cada vivienda en un escenario climático en transformación.

Qué sistema encaja mejor

La elección depende, en primer lugar, del tipo de instalación posible. Los sistemas split son los más habituales en viviendas. Constan de una unidad interior y otra exterior y permiten climatizar una estancia concreta con instalación sencilla. Resultan la opción más frecuente en pisos.

Los sistemas multi split conectan varias unidades interiores a una sola exterior, lo que permite climatizar varias habitaciones de forma independiente sin multiplicar equipos exteriores. Requieren más planificación, pero son habituales en viviendas con varios espacios a refrigerar.

Los sistemas por conductos se utilizan en viviendas grandes o reformas integrales. El aire se distribuye de forma oculta mediante una red en falsos techos y llega a cada estancia a través de rejillas, ofreciendo una climatización uniforme en toda la casa.

Los equipos portátiles son la alternativa cuando no es posible instalar un sistema fijo. No requieren obra y ofrecen flexibilidad, aunque su rendimiento es más limitado y generan más ruido.

Potencia: más que metros cuadrados

Uno de los errores más comunes es calcular la potencia solo por superficie. La capacidad de refrigeración debe ajustarse también al volumen del espacio y a sus condiciones reales. Factores como la orientación, el aislamiento, la exposición solar o el tamaño de las ventanas pueden cambiar de forma notable las necesidades. Dos viviendas iguales pueden requerir potencias muy distintas.

Eficiencia energética

El uso intensivo en verano hace que la eficiencia energética sea determinante. Los equipos más eficientes reducen el consumo para un mismo rendimiento. La tecnología inverter ayuda a estabilizar la temperatura regulando el compresor, evitando arranques y paradas constantes. Esto mejora el confort y reduce el gasto eléctrico. Por su parte, las etiquetas energéticas siguen siendo la principal referencia para comparar consumos.

Bomba de calor: uso también en invierno

La mayoría de equipos actuales incorporan bomba de calor, lo que permite utilizar el sistema también en invierno. Este mecanismo traslada el calor en lugar de generarlo, lo que lo convierte en una solución eficiente para climatización durante todo el año en climas moderados o como apoyo a otros sistemas de calefacción.

Instalación y aspectos técnicos

La instalación de un sistema de aire acondicionado debe realizarse siempre por personal cualificado, tanto por seguridad como para asegurar un funcionamiento correcto y eficiente del equipo. Una instalación inadecuada puede afectar al rendimiento, aumentar el consumo y acortar la vida útil del sistema.

También influye el tipo de gas refrigerante que incorporan estos equipos, ya que condiciona tanto su eficiencia como su impacto ambiental. En este sentido, la normativa europea está impulsando la sustitución progresiva de los gases más contaminantes por alternativas más sostenibles, lo que está marcando la evolución de los sistemas de climatización en el mercado.