barcelona. La marchadora María Vasco, la única medallista olímpica femenina del atletismo español (logró un bronce en Sydney 2000), puso ayer punto y final a su dilatada trayectoria deportiva. "Siempre he sabido que mi carrera tenía fecha de caducidad; quería ser yo quien la decidiese y ese momento ha llegado", afirmó la catalana, de 37 años, en una rueda de prensa.

La falta de motivación y de ilusión fueron los motivos esgrimidos. "Hay muchas personas cercanas que no quieren que me retire, pero en la vida ya hay otras cosas que me iluminan la mirada y me hacen seguir adelante en una nueva etapa. Soy una mujer inquieta, quiero seguir vinculada con el deporte y con la marcha atlética, pero también el tema de la belleza y la moda están ahí", concretó, antes de afirmar que siempre se ha sentido una privilegiada por poder vivir del deporte que siempre quiso practicar. "Quién me iba a decir a mí cuando tenía 10 años que iba a llegar a donde he llegado. Siempre he luchado por ser la mejor", concluyó.