El Gobierno de Navarra activó el pasado 16 de mayo el plan para prevenir los efectos que las altas temperaturas y la contaminación del aire producen en la salud de la población de la Comunidad Foral. La directora gerente del Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra / Nafarroako Osasun Publikoaren eta Lan Osasunaren Institutua (ISPLN/NOPLOI), Mª Ángeles Nuin, ha presentado esta mañana a los distintos departamentos, entidades locales y organismos que colaboran en su implementación las novedades que recoge este plan de vigilancia ambiental y epidemiológica. En 2026 se prolongará hasta el 30 de septiembre.
Las temperaturas umbrales –aquellas a partir de las cuales se observa un incremento de la mortalidad– de las distintas zonas meteosalud han aumentado como consecuencia de la actualización de la serie de datos históricos que se tienen en cuenta para su cálculo, que incluyen los ejercicios más calurosos de los últimos años. El Ministerio de Sanidad ha fijado para la Vertiente Cantábrica un umbral de temperatura máxima de 31,1ºC; para el Centro de Navarra, de 36,0ºC; para el Pirineo de Navarra, de 32,2ºC; y para la Ribera del Ebro, de 36,9ºC.
El ISPLN, que coordina este plan con la colaboración del Ministerio de Sanidad, recalca la importancia de adoptar medidas de prevención frente a las altas temperaturas que pueden registrarse en los próximos meses, especialmente en los colectivos en situación de vulnerabilidad. Entre ellos, se encuentran la población mayor de 65 años, las personas que tienen una enfermedad crónica, lactantes y menores de 4 años, así como embarazadas y población trabajadora con riesgo de estrés térmico, en especial durante actividades laborales en el exterior.
No obstante, todas las personas pueden verse afectadas por las altas temperaturas. Para incidir en ese mensaje, promover la prevención activa, la conciencia social de riesgo y la importancia del cuidado comunitario, este verano Salud va a reactivar la campaña de comunicación ‘Cabeza fría contra el calor / Burua hotz beroaren aurka’. La publicidad se difundirá en marquesinas, revistas locales, radios generalistas, transporte urbano comarcal, estación de tren de Tudela y, gracias a la colaboración del Ayuntamiento de Pamplona / Iruña, estará también en tres edículos de aparcamientos municipales.
En 2025 se registraron 2 fallecimientos y 4 casos requirieron ingreso
El año pasado se emitieron 17 alertas por calor entre mayo y septiembre, según recoge el Informe sobre el plan de prevención de los efectos en salud del exceso de temperaturas y de la contaminación del aire en Navarra 2025. En total, 42 días de alerta (el 30,4% del total de jornadas que estuvo activo). La Zona de la Ribera fue la que más alertas registró (16) y el Pirineo, la que menos (6).
Asimismo, se notificaron 127 casos de patología asociada al calor (76 hombres y 51 mujeres), un 21% más que en 2024. En cuanto a la distribución por edades, el grupo entre 19 y 64 años se mantiene con el mayor número de casos (el 66,1%), seguido del grupo de mayores de 65 años (22%).
Atendiendo a la actividad que estaban realizando, el 32,3% de los casos se produjeron durante la actividad laboral, el 22,8% estaban realizando actividades lúdicas, como pasear o tomar el sol en horas en que las temperaturas eran altas, y el 21,3% hacían ejercicio físico intenso al aire libre con temperaturas elevadas. De los 127 casos registrados, cuatro requirieron ingreso y hubo dos fallecimientos por golpe de calor.
Recomendaciones para la población general
En los últimos días, diversos puntos de la geografía navarra han alcanzado valores de hasta 35 grados, una situación inusual para estas fechas que exige extremar la precaución. Desde el ISPLN, se incide en que periodos de calor cada vez más tempranos tienen un impacto en la salud superior a los que se producen en pleno verano, como consecuencia de la falta de aclimatación fisiológica. El organismo requiere de un tiempo de adaptación para que sus mecanismos de termorregulación actúen y, si la subida de temperatura se produce de forma súbita, estos mecanismos pierden eficiencia, lo que aumenta el riesgo de sufrir cuadros de deshidratación, calambres, agotamiento o golpes de calor, especialmente en los grupos más vulnerables.
Por todo ello, para prevenir los efectos en la salud por las altas temperaturas, Salud Pública incide en la importancia de protegerse del sol, evitar salir a la calle y hacer esfuerzos físicos en las horas de más calor. También aconseja beber más agua y líquidos frescos sin esperar a tener sed; evitar las bebidas alcohólicas, con cafeína y azucaradas; así como llevar ropa holgada de tejidos ligeros.
Planificar los trabajos en el ámbito laboral
En el ámbito laboral se recomienda, entre otras pautas, planificar los trabajos teniendo en cuenta las previsiones meteorológicas para programar las tareas más pesadas en los momentos de menos calor.
En interiores, asegurar el correcto funcionamiento de la climatización y ventilación y, en exteriores, habilitar zonas de sombra y casetas climatizadas
Además, las personas trabajadoras deben poder adaptar el ritmo de trabajo a su tolerancia al calor, descansar en lugares frescos varias veces a lo largo de la jornada, cesar la actividad si notan los síntomas previos a un golpe de calor (calambres, mareos, piel fría y mojada de sudor, fatiga excesiva, náuseas…), hidratarse y protegerse del sol, entre otras acciones.
Por último, resulta muy importante que las empresas garanticen una vigilancia específica de la salud, en relación a la exposición a temperaturas extremas, con especial atención a la población trabajadora vulnerable.
De hecho, el Ministerio de Trabajo ha recordado este jueves que, cuando se emite un aviso naranja o rojo por condiciones meteorológicas adversas, los trabajadores pueden reducir o modificar su jornada laboral.
A través de su cuenta de Telegram, Trabajo también detalla que hay 4 días de permiso retribuidos a disposición de los trabajadores cuando por estas malas condiciones meteorológicas sea imposible acudir al centro de trabajo, prorrogables hasta que desaparezcan estas circunstancias.
En el caso de que sean necesarios más días, las empresas pueden optar por solicitar un ERTE de fuerza mayor.
Las empresas están obligadas a informar a sus trabajadores lo antes posible de los riesgos y medidas que llevarán a cabo y adoptar medidas y dar instrucciones para interrumpir la actividad hasta que remita el peligro.
Los representantes de los trabajadores podrán acordar la paralización de la actividad, señala el Ministerio de Trabajo, al tiempo que deja claro que los empleados "no pueden sufrir consecuencias por la adopción de estas medidas". La Inspección de Trabajo vigilará el cumplimiento de la normativa vigente, añade.
Contaminación del aire
La contaminación atmosférica es un factor ambiental con un gran impacto en la salud. A corto plazo, produce irritación ocular y de las vías respiratorias, dificultad para respirar y, a largo plazo, un mayor riesgo de enfermedades tanto cardíacas como respiratorias, así como de padecer algunos cánceres.
Desde 2024, el Plan incluye la contaminación atmosférica, con el objetivo de integrar los dos factores de riesgo debido a la sinergia que existe entre ellos. Así, las altas temperaturas pueden aumentar la formación de ozono troposférico, aumentar el riesgo de incendios o intrusiones de polvo sahariano, que empeoran la calidad del aire. Además, la combinación de altas temperaturas y mala calidad del aire multiplica los riesgos para la salud de forma sinérgica.
De este modo, cuando se prevea que se vayan a superar determinados umbrales de contaminantes del aire, según los criterios establecidos en la normativa, el ISPLN informará a la población de las previsiones de calidad del aire desfavorable, de los efectos para la salud de la población y de las recomendaciones sobre las medidas preventivas, con el objetivo de minimizar el impacto que esta contaminación pueda tener en la salud. Las fuentes de información para ello serán las previsiones de la Aemet (Agencia Estatal de Meteorología) y los datos de las 11 estaciones de la red de calidad de aire de Navarra, que miden diferentes contaminantes, entre los cuales destacan el ozono y las partículas en suspensión.