El futuro del Ribera Navarra FS queda abierto a nuevos gestores. El presidente del club ribero, Ramón Lázaro, ha puesto la entidad “a disposición de cualquiera que quiera hacerse cargo de ella” tras consumarse el descenso a Segunda División, aunque ha dejado claro que no abandonará el proyecto si no aparece una alternativa sólida en las próximas semanas.

Todo el que quiera venir a aportar o hacerse cargo del proyecto puede venir y lo dejaré en sus manos”, afirmó Lázaro, que llegó a la presidencia en 2023 “porque me lo pidieron”, según explicó. El mandatario aseguró además que encontrará “toda su colaboración” cualquier persona o grupo que desee asumir la dirección de la entidad navarra de fútbol sala.

Pese al duro golpe deportivo que supone perder la categoría, el presidente defendió la estabilidad económica del club. “El club está en el mejor momento económico de sus 25 años de historia. Todos los jugadores están finiquitados, no se debe ni un boli”, subrayó.

Lázaro indicó que esperará alrededor de veinte días por si recibe alguna propuesta o llamada interesada en asumir el control del Ribera Navarra FS. Sin embargo, dejó claro que, si finalmente no aparece ningún relevo, continuará al frente de la entidad por compromiso con el proyecto deportivo y social del club tudelano. “No lo voy a abandonar. Tengo un compromiso con el club”, señaló.

En sus declaraciones también quiso salir al paso de las especulaciones surgidas en las últimas semanas sobre posibles movimientos empresariales dentro del fútbol sala navarro. En este sentido, negó tajantemente que exista “ningún acuerdo” para comprar el Xota o el Córdoba.

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