El Ciudad de Tudela ha vivido este sábado uno de esos días que quedan grabados en la memoria del fútbol sala ribero. David García, capitán del ATP Iluminación Ribera Navarra, ha disputado su último partido como profesional y se ha despedido emocionado de la afición tras 14 temporadas defendiendo la camiseta del conjunto tudelano. Compañeros, técnicos y jugadores del Jimbee Cartagena le hicieron el pasillo en el centro de la pista antes de recibir el cariño de un pabellón entregado a uno de los grandes referentes de la historia reciente del club.

El homenaje ha llegado al término del encuentro, en un ambiente cargado de emoción. Jugadores y cuerpos técnicos de ambos equipos formaron un pasillo para acompañar al capitán hasta el centro de la pista, donde ha recibido el aplauso unánime de la grada en una despedida muy especial.

El club ha anunciado además la retirada del dorsal número 2, que pasará a lucir en lo alto del pabellón como reconocimiento a su trayectoria. David García ha recibido también una camiseta conmemorativa en una jornada marcada por las lágrimas, los abrazos y el agradecimiento mutuo entre el capitán y la afición ribera.

Tras el acto, el ya exjugador ha reconocido que había vivido “el partido más difícil” de toda su etapa en el Ribera Navarra debido a la carga emocional del momento. “Creo que eran muchas emociones las que tenía y para mí ha sido muy difícil dejarlas al lado”, ha explicado todavía visiblemente afectado.

David García ha admitido además que se marcha con una espina clavada en lo deportivo, aunque aseguró sentirse ganador por el cariño recibido durante todos estos años. “Me voy con la espina de no haber ganado un título, pero creo que me voy con el mejor título de todos, que es el reconocimiento de todos los riberos y de todo el club”, ha afirmado.

El capitán quiso aprovechar su despedida para lanzar un mensaje de apoyo al futuro del ATP Iluminación Ribera Navarra, especialmente en un momento delicado tras el descenso de categoría. En varias ocasiones ha pedido el respaldo de patrocinadores, instituciones y aficionados para mantener vivo el proyecto deportivo. “Invito a todos los patrocinadores y a todos los que puedan ayudar a que no dejen morir al Ribera Navarra porque al final es un club de aquí y hay que luchar por ello”, ha señalado.

David García también ha dejado claro que seguirá vinculado emocionalmente al club y que está dispuesto a colaborar en todo lo que haga falta, incluso desde fuera de la pista. “El Ribera me ha dado lo mejor que tengo, que es mi familia y mis hijos. Creo que estoy un poquito en deuda con el club”, ha explicado.

En este sentido, ha asegurado que ayudará “en lo que haga falta” y ha dejado una de las frases más aplaudidas por la afición ribera. “Si me tengo que poner con el bombo ahí con Robert (integrante de una de las peñas del Ribera Navarra), me pondré con el bombo. Si tengo que recoger pelotas, las recogeré. Es hora de ayudar y aportar, no de quejarse”, ha afirmado.

Durante su intervención también tuvo palabras para el presidente del club, Ramón Lázaro, al que reconoció la dificultad del momento que atraviesa la entidad. “Ramón tiene una labor muy importante, pero necesita ayuda. Hay que arrimar todos el hombro para volver a donde estamos, que es Primera División”, ha destacado.