pamplona - La incesante lluvia matinal no impidió que ayer la sexta edición de la Carrera Popular Muthiko Alaiak tomara el casco antiguo de la capital navarra. El pistoletazo de salida tuvo lugar a las doce del mediodía. La organización contabilizó un total de 219 valientes que decidieron participar en esta nueva edición. Tan solo 14 minutos y 46 segundos después de dar la salida, Raúl Amatriáin cruzaba la línea de meta. “Ya hace tiempo que quería participar, este año por fin he podido”, dijo. “La organización de la carrera ha sido excelente”, contaba Amatriáin al concluir la prueba. El segundo puesto fue para Iker Alonso, que llegó cinco segundos después. Alberto Rodríguez se llevó el bronce un año más, con un tiempo de 14 minutos y 57 segundos.

En cuanto a la categoría femenina, María Velázquez, oriunda de Ansoáin, se llevó el máximo trofeo con un tiempo de 18 minutos y 54 segundos. Al igual que el ganador de la categoría masculina, esta ha sido la primera edición en la que ha participado. Explicó que el recorrido “ha sido muy bonito y asequible”. También contó que su próximo reto es la carrera solidaria de Sarriguren que se celebra hoy. La segunda mujer en cruzar la línea de meta fue Ane Pascual, que terminó el trayecto en 19 minutos y 46 segundos y la tercera fue Irene Besne, que pisó la meta doce segundos después.

El primer socio de la peña Muthiko Alaiak fue David Latasa y la primera socia, Conchi Adrián.

Además del deporte, la otra protagonista del evento fue la solidaridad. Uno de los organizadores de la Muthico Alaiak, Alberto Goñi, explicó que “con este, son ya cinco años colaborando con el comedor solidario París 365”. La inscripción es gratuita, “pero pedimos a los corredores que puedan que traigan alimentos no perecederos para entregárselos al comedor solidario”, añadió Goñi. París 365, situado en el casco viejo, ofrece tres comidas diarias gratuitas a cien personas necesitadas.

El circuito, que fue de 4,4 kilómetros, discurrió por el casco viejo y por el paseo del Arga y la cuesta final del Portal de Francia.

Destacó la buena afluencia del público, que pese a las circunstancias meteorológicas, no dudó en acercarse a Estafeta para arropar a los atletas. Un año más, gracias a la la organización, a los corredores y al público, se ha podido celebrar esta fiesta del deporte y de la solidaridad por todo lo alto.