Ahora que un cohete va a la luna es buen momento para acordarse de aquel Rocket man (Hombre-Cohete) con el que el gran Elton John saltó a la fama no mucho después del primer alunizaje. Una canción que habla de un tipo que hace lo que toda su vida ha querido hacer –en este caso, ser astronauta–, pero que al mismo tiempo echa mucho de menos a su esposa y a sus hijos... En el deporte, cómo no, abundan este tipo de hombres y mujeres cohete, sobre todo en esas modalidades en las que se pasa mucho tiempo fuera de casa –tenis, golf, fórmula 1, ciclismo...–. Los hay que eligen seguir navegando por su espacio de fama y triunfos, que es perfectamente lícito, pero supone perderse cosas que no tienen precio. Y los hay que deciden que ya tienen bastante dinero y trofeos. Y, cosa rara, causan sorpresa en las aficiones por sus retiradas supuestamente prematuras. Cuestión de prioridades.