A sus 23 años, Carlos Alcaraz se había acostumbrado a jugar todos los torneos posibles, y a no darse ningún descanso. Sin embargo, este 2026 le ha presentado el rival más impredecible y frustrante de toda su carrera profesional: la inactividad. El ganador de siete Grand Slams se encuentra sumido en el parón más largo que ha experimentado, y que nadie sabe cuándo acabará.

La causa de este exilio forzoso es una lesión en su muñeca derecha, una articulación vital para un jugador que basa gran parte de su dominio en la aceleración y el tacto que imprime a la pelota. Este contratiempo no solo ha frenado en seco un año que había comenzado con un empuje arrollador tras coronarse en el Open de Australia, sino que le ha obligado a tachar de su calendario citas emblemáticas.

El murciano tuvo que despedirse de la gira de tierra batida, renunciando al Godó, Madrid, Roma y, de forma más dolorosa, a defender su corona en Roland Garros. También tuvo que decir adiós a la gira de hierba.

Una lesión dolorosa

Históricamente, la muñeca ha sido el talón de Aquiles de muchos grandes campeones. El circuito ATP está lleno de precedentes que invitan a la prudencia extrema. Jugadores de la talla de Dominic Thiem o Juan Martín del Potro vieron sus carreras truncadas o severamente condicionadas por problemas similares.

De ahí el hermetismo y la prudencia del entorno de Alcaraz. No existe un parte médico oficial porque se busca evitar filtraciones y presiones externas que puedan precipitar un retorno indeseado.

El desafío para el jugador de El Palmar trasciende la mera sanación del tejido dañado. La recuperación física es solo la punta del iceberg. El verdadero obstáculo es el plano psicológico. El tenis de Alcaraz florece desde la confianza absoluta en su cuerpo; necesita sentir que puede soltar el brazo sin miedo, generar efectos y golpear sin temor a una recaída.

Tras semanas de reposo absoluto y el uso de una férula inmovilizadora, el español ha comenzado a dar pasos hacia la luz. Las últimas imágenes que han trascendido de sus entrenamientos lo muestran sobre una pista, moviéndose, sudando, pero con un detalle enormemente llamativo: está golpeando la pelota exclusivamente con la mano izquierda.

Esta técnica, conocida médicamente como 'educación cruzada', es fundamental en su proceso de rehabilitación. Entrenar el tren superior con la extremidad no afectada ayuda a enviar estímulos neurológicos que previenen la atrofia muscular en el lado inmovilizado.

David Ferrer, actual capitán del equipo español de Copa Davis, ha sido una de las pocas voces autorizadas en aportar certidumbre al proceso. Tras una revisión exhaustiva llevada a cabo a principios de junio en Barcelona con el doctor Cotorro, Ferrer confirmó que la evolución marcha "según lo previsto".

El objetivo es utilizar este mes para afianzar el ritmo físico e introducir progresivamente golpes muy suaves con la derecha, evaluando las sensaciones día tras día. Si la respuesta es positiva, el mes de julio marcaría el inicio de los entrenamientos normalizados. El objetivo en el horizonte, aunque sin confirmación oficial ni garantías absolutas, es la gira norteamericana sobre pista dura, apuntando a los Masters 1000 de Canadá y Cincinnati como banco de pruebas antes del US Open.

El ranking ATP

Mientras Alcaraz sigue con su recuperación, el circuito no para. Al no poder jugar está perdiendo muchos puntos, lo que ha permitido a Jannik Sinneraumentar su ventaja como número uno del ranking ATP. Sin embargo, ahora mismo a Alcaraz no le preocupa el ranking, sino curarse bien la muñeca. Sabe que es joven y que tiene nivel de sobra para recuperar posiciones en cuanto vuelva a estar al cien por cien.

Por otro lado, su baja ha cambiado bastante las cosas en torneos como Roland Garros. Al no jugar él y con Sinner algo irregular, el campeonato está mucho más abierto. Varios tenistas, especialmente Alexander Zverev, ven en esto una gran oportunidad para intentar ganar el título y aprovechar el hueco que han dejado los favoritos.

Ferrero vuelve a la carga

Además, en este 2026 se ha producido otro cambio importante: la separación profesional entre Carlos Alcaraz y Juan Carlos Ferrero. El técnico, que ha entrenado al murciano desde que tenía 15 años, ha hablado sobre esta nueva etapa y sobre la actualidad del circuito en una entrevista para el Corriere della Sera.

Sobre lo que está pasando en Roland Garros, destacó que los demás tenistas han visto que Sinner no es invencible, especialmente tras su bajón físico contra Cerúndolo, donde el italiano terminó perdiendo un partido en el que iba ganando 5-1 en el tercer set.

Ferrero explicó que, durante los años que trabajaron en la academia de Villena, los entrenamientos de Alcaraz estaban diseñados específicamente para ganar al italiano. De hecho, contó que muchas veces le hacía entrenar en los días de más calor para acostumbrarle a sufrir físicamente más que su rival.

Al comparar a los dos jugadores, el entrenador sigue viendo a Alcaraz un poco por encima (un 55% a favor del español frente a un 45% del italiano). Lo justifica diciendo que Carlos tiene más recursos, sabe cambiar mejor el ritmo de los partidos y tiene la capacidad de no rendirse nunca, incluso cuando parece que todo está perdido.

Aun así, aunque hace unos meses habría dicho que no por lo reciente de la ruptura con Alcaraz, Ferrero admitió que ahora sí le gustaría entrenar a Sinner. Le gusta mucho cómo trabaja el italiano y su actitud para mantenerse como número uno, y reconoció que "sería maravilloso entrenarlo".

Con todo esto, el murciano tiene en frente el mayor reto de su vida: saber respetar los plazos de una lesión, y recuperarse bien de una dolencia que podría amenazar seriamente la posibilidad de títulos en un futuro.