La gira de Bad Bunny está dejando mucha música, pero también una intensa polémica social.
La famosa 'casita', la réplica de una vivienda tradicional puertorriqueña que el artista instala en mitad del recinto como un homenaje a sus raíces, ha desatado un aluvión de críticas.
El motivo del enfado en redes es el restrictivo filtro de acceso a esta zona VIP improvisada, donde los asistentes denuncian que solo se ha permitido la entrada a celebridades y perfiles de mujeres que responden a cánones estéticos muy específicos.
En los últimos días numerosas voces destacadas del mundo de la cultura han criticado la 'casita' del cantante, y una de las últimas en pronunciarse ha sido la cantante Amaia Romero.
Durante los ELLE Style Awards, la navarra ha señalado que ella no querría ir a la 'casita'.
"A la 'casita' no quiero ir, tiene que ser tan incómodo estar ahí dentro. Te quitan el móvil, es como queriendo interactuar... y yo creo que es muy incómodo estar ahí, yo por lo menos estaría incomodísima, pero me encantaría ir a verle. A mí él me encanta y me parece muy necesario todo lo que está haciendo", señaló.
Imprevisto en su último concierto
Más allá de su voz y sensibilidad al cantar, Amaia Romero se caracteriza por su espontaneidad y naturalidad.
Este domingo triunfó en el Roig Arena de Valencia ante 11.000 personas, pero más allá de su derroche de voz y emoción, la navarra regaló a su público un momento que se salió por completo del guion.
La intérprete tuvo que hacer una pausa repentina mientras interpretaba uno de sus temas al notar que miles de asistentes habían estallado en risas, creando una situación, a priori, desconcertante para ella.
El desencadenante de estas risas fue la propia realización del concierto. Mientras las cámaras grababan al público para que apareciesen en las pantallas gigantes, capturaron a un chico que observaba la actuación con un nivel de fascinación absoluto desde la primera fila.
Esta imagen, captada de la forma más espontánea, desató de inmediato las carcajadas y los aplausos de los fans de la ganadora de 'OT 2017'.
Al escuchar el revuelo, Amaia se mostró extrañada. Ajena a lo que se estaba emitiendo a sus espaldas, decidió frenar la actuación para intentar preguntar al público qué estaba provocando aquella situación: "¿Qué pasa? ¿Qué está saliendo en las pantallas? No estoy entendiendo nada".
Tras comprender que las miradas apuntaban a las pantallas, la artista hizo alarde de su característica naturalidad: Amaia se sumó a las bromas con su habitual sentido del humor, convirtiendo a este joven admirador en el protagonista inesperado y más aplaudida de la noche.
Trayectoria de éxito
Amaia Romero una de las cantantes, compositoras y músicas más singulares y respetadas del panorama pop alternativo.
Se dio a conocer tras ganar en la novena edición de 'Operación Triunfo'. Además, fue seleccionada junto a Alfred García para participar en el Festival de Eurovisión en 2018. Al finalizar el concurso, y antes de su paso por el certamen, Amaia firmó un contrato con la discográfica Universal Music Spain y lanzó su sencillo debut, 'Un nuevo lugar'.
Tras el boom televisivo, se desmarcó del pop comercial convencional para construir una carrera de corte más independiente, aliándose con productores de la escena alternativa.