Jesús María Vidaurreta Fernández, de 55 años y jefe de uno de los grupos operativos de la División de Intervención de la Policía Foral, es uno de los cinco policías forales fallecidos este miércoles en accidente de tráfico en Elgoibar.

Natural de Estella-Lizarra, acumulaba una dilatada trayectoria en la Policía Foral, en la que ingresó el 1 de marzo de 1997. Tras culminar el curso básico, Jesús estuvo destinado en la División de Tráfico, hasta que ingresó en la Unidad Móvil de Intervención, actual División de Intervención, donde ha desarrollado gran parte de su carrera, ocupando diversos cargos de responsabilidad. 

Tenía dos hermanos que también son policías forales, Jaime y Felisa, y es hijo de bombero. Policía leal, generoso y sacrificado, anteponía su trabajo a su vida personal cuando era necesario, además de estar muy orgulloso de ser miembro de la Policía Foral, que para él era su vida. Trabajador y entregado, el servicio a los demás era innato en él.