Teherán. Las autoridades iraníes liberaron ayer a Sakineh Mohammadi Ashtiani, la mujer condenada a morir lapidada acusada de adulterio y complicidad en el asesinato de su marido; a su hijo, Sajad Ghaderzadeh, a su abogado, Javid Houtan Kian, y a dos periodistas alemanes que permanecían detenidos tras haber viajado a Teherán para entrevistarse con el letrado de Ashtiani.

Las liberaciones, confirmadas por el Comité Internacional contra la Lapidación, serán anunciadas públicamente en las próximas horas por los medios oficiales iraníes. De hecho, la televisión estatal iraní mostró ayer mismo un avance sobre un programa especial que emitirá hoy a las 20:35 hora local sobre Shakineh Mohammadí Ashtiani.

Las liberaciones son "un éxito histórico para la humanidad", según señaló en un comunicado la portavoz del Comité Internacional contra la Lapidación, con sede en Alemania, Mina Ahadi, quien considera "alentadoras" las noticias llegadas desde Irán. "No hay palabras para expresar nuestra alegría", agregó, confiada en que Ashtiani podrá "abrazar a sus hijos a salvo en su propia casa y dormir profundamente esta noche (por la de ayer)". Ahadi subrayó que casos como éste demuestran que "cuando millones (de personas) se unen pueden salvar vidas preciadas y parar lo impensable". "En nombre del Comité Internacional contra la Lapidación, os doy las gracias a todos y cada uno de vosotros", dijo la portavoz de la organización. "La liberación de Sakineh debe ser el principio del fin de la lapidación en Irán y en todas partes".

los hechos El caso de Ashtiani salió a la luz el pasado verano cuando su primer abogado reveló que, tras agotar todas las vías legales y en un proceso "irregular y opaco", la mujer había sido condenada por adulterio y que por ello sería apedreada hasta la muerte. La pena despertó una amplia oleada de duras críticas y protestas internacionales, lo que obligó al régimen iraní a suspender la condena y afirmar que la sentencia se encontraba aún en proceso de revisión.

Ashtiani, que tiene 43 años y dos hijos, fue condenada a muerte en la ciudad de Tabriz en dos juicios distintos celebrados en 2006. En 2007, un tribunal de apelación conmutó la primera condena, que establecía que debía ser ahorcada por su implicación en el asesinato de su marido, por diez años de cárcel. Pero la segunda sentencia, que la condenaba a morir lapidada, se refiere al supuesto adulterio cometido con varios hombres, entre ellos el hombre condenado por el asesinato de su marido. La ejecución quedó en suspensión este año a la espera de una nueva revisión del caso, que ha despertado la condena unánime de la comunidad internacional.

El hijo de Ashtiani y su abogado, Javid Houtan Kian, fueron detenidos el pasado mes de octubre junto a dos periodistas de la publicación alemana Bild am Sonntag que los entrevistaban. Todos quedaron ayer en libertad.