pamplona. El dinero que se gasta Naciones Unidas en mantener anualmente a una plantilla de unos 250 efectivos entre los cascos azules y el personal de administración que componen la Minurso (Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental) representa casi el doble (unos 54 millones de dólares) de la cantidad que se dedica a la ayuda humanitaria (alrededor de 25 millones de dólares para 18 meses), contribución por otro lado totalmente insuficiente para atender las necesidades básicas de los 180.000 refugiados saharauis que habitan los campamentos de Tindouf. Así lo asegura el presidente de la Media Luna Roja Saharaui, Mohamed Buhubeini, que califica la situación de "tragedia humanitaria". "El déficit es enorme y se calcula en un 30% más como necesario para cubrir las necesidades básicas", remarca. La cooperación internacional y las caravanas de ayuda están salvando la cara en cierto modo. Eso y alguna cabra o carne de camello, el que tiene... 35 años en una alfombra sobre la arena. Con la ocupación marroquí comenzó la guerra. Parte de la población saharaui huyó hacia el desierto perseguida por los aviones y las tropas ocupantes. El Frente Polisario hizo frente a la ocupación y organizó la huida y el acogimiento de los refugiados desde 1975. En el Centro de Distribución de Ayuda Humanitaria de Rabuni, la larga fila de contenedores que llegan desde el puerto de Orán da una idea de la magnitud de la tragedia. Para este mes de diciembre no está garantizado el reparto de ayuda al cien por cien, "tan sólo una parte, y para el mes que viene no hay material porque no hay reserva en los almacenes de la Media Luna y el retraso es constante". Las raciones mensuales se estiran, afirma, hasta los 40-50 días. "El Sáhara no es una prioridad para las grandes potencias. Para atraer el interés de la comunidad internacional hay que mostrar imágenes de personas que mueren de hambre cuando en realidad la ayuda humanitaria debería estar dirigida a la prevención", reprueba Buhubeini.
El problema radica en que la aportación económica de cada Estado al programa humanitario de la ONU es "voluntario" y los criterios que se aplican para un reparto de "emergencia de periodos cortos" no sirven para una situación "tan prolongada como son los 35 años que dura el exilio en el desierto". La ayuda de la ONU no es vinculante y se ha reducido entre un 25 y un 30% en la mayoría de países en los últimos años porque el Sahara, remarca, es una "crisis olvidada; hay otras prioridades, catástrofes naturales...". Hay razones. Buhubeini asegura que Marruecos "presiona" a muchos países para "reducir" la ayuda, "y a veces se confunde política con ayuda humanitaria...".
En total, el Gobierno español destina nueve millones en ayuda (una parte canalizada a través de las ONG), de los que 3,5 son para el programa humanitario de la ONU. Y para programas de educación y salud, apoyo a huertas agrícolas, y contribución alimentaria con productos frescos. Las comunidades autónomas, por su parte, financian diferentes proyectos como la construcción y equipamiento de infraestructuras sanitarias, educativas, placas solares, bombas sumergibles, material... además de contribuir en los programas de vacaciones en paz.
hambruna El Ministro de Cooperación de la República Árabe Saharaui, Salek Baba, subraya que la situación en el exilio roza la de "hambruna" a la vez que denuncia el carácter "inestable de la ayuda". Los responsables del programa ECHO (ayuda humanitaria de la Unión Europea al margen de la ayuda de emergencia) anuncian que la ayuda se reducirá en un 40% para el 2011 (cuatro de diez millones de euros) pese a que un informe de evaluación externa realizada in situ alertaba sobre la necesidad de incrementar estos recursos. "El ECHO es una forma más de presión por parte del Gobierno de Marruecos, y de cómo utilizar la ayuda humanitaria como arma política", reitera.