Roma. Gianfranco Fini, ex aliado de Silvio Berlusconi, y los líderes de los principales partidos de centro-derecha dieron vida ayer al Polo de la Nación, un grupo en el que han unido sus fuerzas para crear "una oposición responsable" al Gobierno de Il Cavaliere.
Tan solo un día después de que el Gobierno Berlusconi superara dos mociones de censura en la Cámara de Diputados y obtuviera la confianza en el Senado, el ya llamado tercer polo -que presentó una de las mociones de censura- se formalizó con este grupo formado por más de cien parlamentarios.
El Polo de la Nación estará encabezado por los principales líderes de las fuerzas de centro-derecha, entre ellos Fini, fundador de Futuro y Libertad (FLI); el democristiano Pierferdinando Casini, de UDC; y Francesco Rutelli, de Alianza para Italia (API, escindida del progresista Partido Demócrata). A estas fuerzas políticas se sumaron también el Movimiento por la Autonomía (Mpa, ex aliado de Berlusconi) y el grupo liberal-demócrata Libdem.
"Para nosotros es necesario trabajar para el bien de Italia y para que exista una auténtica cohesión nacional", afirmaron los miembros del polo al término de la reunión en una nota conjunta.
El Polo de la Nación, según la nota, será una fuerza de oposición "seria y responsable dispuesta a enfrentarse a las propuestas que vayan contra los intereses generales de los italianos" y que tendrá como prioridad "las cuestiones económico-sociales" y "las grandes reformas que sirvan al país".
Al término de la reunión, Casini afirmó que "a Berlusconi le facilita el diálogo el hecho de que más de 100 parlamentarios puedan hablar con una sola voz y dialogar constructivamente con el Gobierno" y que el polo no tiene "intención de hacer guerras de religión a nadie, sino intentar unificar las fuerzas responsables del país".
El portavoz del FLI, Italo Bocchino, precisó que aunque esta agrupación de partidos pretende coordinar sus acciones en el Parlamento, se excluye de momento "el nacimiento de un grupo único".
oferta Por su parte Silvio Berlusconi señalaba ayer que intentará conseguir atraer a los diputados "desilusionados" de los partidos de Fini y Casini para apuntalar la mayoría que el martes le dio la posibilidad de seguir liderando el Gobierno y para ello está dispuesto a ofrecer puestos políticos a cambio de lealtades.
Según sostuvo Berlusconi, su idea prioritaria es la apertura del Gobierno "a los diputados individuales que militan en los partidos con los que no comparten la línea". En particular, subrayó que también cuenta "con los diputados del FLI, que no están de acuerdo con Fini, pero a quien han ya pagado el debido reconocimiento por haberlos metido en lista". La oferta: "Hay puestos vacantes en el Gobierno".