parís. El Gobierno francés recomendó ayer a sus conciudadanos que abandonen Costa de Marfil, por la tensión que se vive en ese país tras las elecciones presidenciales del pasado día 28 en la que los dos candidatos reivindican la victoria. El portavoz del Ejecutivo, François Baroin, afirmó tras el Consejo de Ministros que la recomendación es "provisional" y como "medida de precaución" ante la situación del país africano, ex colonia francesa.
Según la ONU, Costa de Marfil se encuentra al borde de la guerra civil después de que el presidente saliente, Laurent Gbagbo, se negara a abandonar el poder pese a que la ONU y la comunidad internacional le dieron como perdedor de las elecciones frente al ex primer ministro Alassane Quattara Ante esa situación, Baroin recomendó, "por precaución, a todos los franceses que les sea posible, que abandonen Costa de Marfil hasta que la situación se normalice".
El portavoz del Ejecutivo indicó que "los extranjeros no están amenazados hasta ahora" pero pidió que se retrasen los viajes previstos al país. Según fuentes diplomáticas, unos 15.000 franceses residen en Costa de Marfil, donde Francia tiene además un contingente militar. La petición del Gobierno se produjo al final del Consejo de Ministros y después de que el presidente, Nicolas Sarkozy, reuniera al primer ministro, François Fillon, y a los responsables de Exteriores, Defensa, Presupuesto y al jefe del Estado Mayor para analizar la situación.