tel aviv. Un tribunal de distrito de Tel Aviv declaró ayer culpable de violación y de otros delitos sexuales al expresidente israelí Moshe Katsav, según informaron los medios de comunicación locales. Katsav, presidente entre 2000 y 2007, había negado los cargos de violación y acoso sexual denunciados por tres de sus antiguas asesoras. Sus abogados podrían recurrir el veredicto ante el Tribunal Supremo. "El testimonio de Katsav estuvo plagado de mentiras", afirmaron los tres jueces del tribunal durante la lectura del veredicto. "Cuando una mujer dice no, quiere decir no", añadieron. Las organizaciones de derechos de las mujeres han celebrado el proceso contra el exmandatario.
La sentencia del Tribunal de Distrito de Tel Aviv condena a Katsav por dos violaciones de una ex funcionaria del Ministerio de Turismo, cartera que ocupó entre 1996 y 1999, de abuso y acoso sexual a dos funcionarias de la Presidencia, en la que estuvo desde 2000 a 2007, y de otros delitos menores como abuso de poder, obstrucción a la justicia y acoso a testigos. "La denunciante de violación dijo la verdad, y según la ley ha quedado probado que no hubo consentimiento de su parte", escriben los jueces al describir el testimonio de Katsav como "sembrado de mentiras".
El juez George Kara, presidente del Tribunal que le juzgaba principios de 2009 y que leyó el veredicto, arguyó que el expresidente "fabricó pruebas en todo momento" para eludir las acusaciones. Pero aclaró que las pruebas hablan por sí mismas y demuestran que se "aprovechó de su autoridad y de la fuerza física" para violar a la funcionaria. Según el acta de acusación, el ex jefe del Estado, casado y padre de cinco hijos, violó a la funcionaria de Turismo en un hotel y en la oficina en el segundo semestre de 1998.
Katsav aseguró que está siendo víctima de una extorsión y de una "caza de brujas" por motivos étnicos y ha prometido que lavará su nombre y su honor.
Sobre la sentencia, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró ayer que es "un día triste para Israel". "Este es un día triste para Israel y sus habitantes", declaró.