Rusia ha bombardeado esta noche territorio ucraniano con un misil balístico hipersónico Oréshnik en respuesta al supuesto ataque con drones a finales de diciembre contra una de las residencias del presidente ruso, Vladímir Putin, según ha informado este viernes el Ministerio de Defensa ruso.

Es la segunda vez que Moscú emplea el misil Oréshnik para golpear Ucrania, que negó en todo momento haber atacado la residencia de Putin, extremo que también fue puesto en duda por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.