La Marina israelí ha comenzado a interceptar este lunes los barcos de la Global Sumud Flotilla, la misión humanitaria que partió de Turquía con el objetivo de romper el bloqueo naval sobre la Franja de Gaza. El abordaje militar se está produciendo en aguas internacionales, a unas 80 millas náuticas al oeste de Chipre y a 250 millas de la costa de Gaza, desencadenando peticiones de auxilio por parte de los activistas a las autoridades internacionales.

La operación militar comenzó pocas horas después de que el Ministerio de Exteriores de Israel emitiera una advertencia tajante exigiendo la retirada de la expedición. "Israel no permitirá ninguna violación del bloqueo naval legal sobre Gaza e insta a todos los participantes en esta provocación a que cambien de rumbo y den media vuelta inmediatamente", señalaba el comunicado oficial, donde además se aseguraba que en la misión participan "dos grupos turcos violentos, el Mavi Marmara y la IHH".

La Flotilla, compuesta actualmente por unas 60 embarcaciones y alrededor de 500 activistas de 45 nacionalidades, denunció el asedio a través de sus canales de comunicación. "La interceptación ha comenzado. Los buques militares están rodeando nuestra flota", alertaron en Telegram, confirmando que ya hay al menos 35 barcos interceptados, entre los cuales seis serían españoles. La organización calificó la acción como "inicio de otra agresión ilegal en alta mar" y acusó al régimen israelí de mostrar un "desprecio sistemático por el derecho marítimo internacional" al actuar dentro de la zona SAR de Chipre.

A bordo de la nave Kasri Sadabat, el diputado del partido italiano Movimiento 5 Estrellas, Dario Carotenuto, relató el inicio del asalto: "Hemos visto buques de guerra y pequeñas embarcaciones rápidas israelíes y, justo después, hemos perdido la conexión a Internet de Starlink. Estamos intentando llegar a aguas territoriales turcas". El parlamentario lanzó un llamamiento a las autoridades "para que intervengan para liberar de inmediato a todas estas tripulaciones, formadas por activistas pacifistas". Ante la situación, la flota está enviando mensajes de alerta al Centro de Coordinación de Rescate de Chipre.

Esta expedición comenzó el 15 de abril en Barcelona, pero ya sufrió un primer bloqueo parcial el pasado 30 de abril al sur de Grecia. En aquella ocasión, las fuerzas israelíes abordaron e inutilizaron 22 barcos, trasladaron a 175 activistas a Creta —quienes denunciaron maltrato tras ser devueltos a sus países— y retuvieron e interrogaron a otros en Israel antes de expulsarlos. Tras reanudar el viaje hace cuatro días desde el puerto turco de Marmaris, la flota vuelve a ser interceptada por las fuerzas armadas.

Hasta 20 españoles retenidos

Los barcos asaltados forman parte de una gran flota integrada por tres grupos: la Global Sumud Flotilla, la Freedom Flotilla Coalition y la Mavi Marmara Freedom and Solidarity Association.

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha confirmado que unos 45 españoles viajan a bordo de la flotilla interceptada y entre diez y veinte habrían sido retenidos por las autoridades israelíes.

Además, el ministro ha asegurado que esta mañana ha convocado a la encargada de negocios israelí, Dana Erlich, para trasladarle "una protesta formal y enérgica" por esta nueva operación, que supone "una nueva violación del derecho internacional".

En estas embarcaciones viajan con pasaporte español Santiago González Vallejo, natural de Madrid; Tomás Morate Serna, de Castilla-La Mancha, capitán del Adalah; y los catalanes Neus Bella Ferré y Óscar Gallego Cubillana, según ha explicado la portavoz de la Freedom Flotilla, Sandra Barrilaro.

Por otra parte, al menos dos españoles iban en las embarcaciones de la Global Sumud Flotilla, que salió en abril de Barcelona y, tras ser parcialmente interceptada, se reorganizó para volver a navegar rumbo a Gaza. Una de ellas es Ariadna Masmitjà, más conocida como Masmi, una docente catalana vinculada al sindicato Ustec.

En un vídeo hecho público este lunes, Masmi ha denunciado que ha sido "secuestrada" por el ejercito israelí y ha reclamado a los gobiernos europeos "que dejen de ser cómplices y de guardar silencio ante la vulneración de derechos del Estado sionista de Israel" y que rompan relaciones con él.