El Papa León XIV ha señalado este sábado que los muertos en el mar Mediterráneo "son víctimas de decisiones tomadas u omitidas" y ha instado a traducir la compasión en decisiones concretas ante la situación migratoria.

Durante la misa celebrada en el campo deportivo Arena de Lampedusa, en el sur de Italia, en el marco de su visita pastoral a la isla situada frente a la costa de Sicilia, el Pontífice ha presentado la parábola del Buen Samaritano como clave para interpretar la realidad que vive este enclave mediterráneo, al considerar que sigue describiendo la situación contemporánea.

El Papa vincula las muertes a decisiones humanas

Al inicio de la homilía, ha recordado que "Dios siempre es el primero en amar" y ha afirmado que "la belleza del mar, de esta isla y de sus rostros es un reflejo de esa iniciativa gratuita", al tiempo que ha evocado la visita que realizó el Papa Francisco a Lampedusa el 8 de julio de 2013, en su primer viaje como Sucesor de Pedro.

León XIV, que ha comparado la situación de Lampedusa y Linosa con el camino "peligroso" que va de Jerusalén a Jericó, ha señalado que la isla ha contemplado durante años el sufrimiento de miles de personas que son víctimas de las redes de explotación y de los peligros del Mediterráneo.

"Aquí no sólo han visto uno, sino a miles de seres humanos caídos en las manos de bandidos que los despojan de todo, los apalean y se van, dejándolos medio muertos", ha denunciado, antes de recordar a quienes nunca lograron alcanzar tierra firme al subrayar que "el mar se ha quedado con los otros, aquellos que no han conseguido llegar a donde esperaban".

Sobre ellos, ha afirmado que "los muertos en este mar son víctimas ya sea de decisiones tomadas o de decisiones omitidas", vinculando así las tragedias en el agua con responsabilidades humanas concretas.

En este contexto, el Papa ha insistido en que, antes de cualquier debate ideológico o reflexión intelectual, el encuentro con quien sufre exige cercanía por parte de los fieles y de las comunidades.

"Antes de cualquier otra consideración intelectual o convicción ideológica, el impacto con quien yace delante de nosotros, despojado de todo, llama a la proximidad", ha señalado, citando la Carta a los Hebreos al pedir: "Acuérdense de los maltratados, como si estuvieran en sus cuerpos".

"Nos hacemos próximos, nos volvemos prójimos", ha resumido, al presentar la proximidad como núcleo del mensaje evangélico.

El Pontífice, que ha dedicado parte de su intervención a reconocer la solidaridad mostrada por los habitantes de Lampedusa, ha afirmado: "He venido a agradecerles, hermanos y hermanas de Lampedusa, por la proximidad que muchos entre ustedes han decidido ejercitar", al poner en valor la respuesta de la comunidad local.

En este agradecimiento ha incluido a voluntarios, asociaciones, Guardia Costera, autoridades civiles, personal sanitario, sacerdotes, religiosos y fuerzas de seguridad, así como a todos aquellos que, según ha dicho, "han decidido amar juntos".

Cartel que anuncia la visita del Papa León XIV a Lampedusa este sábado 4 de julio de 2026. EP

"Desinterés por el bien común"

En la homilía, León XIV ha enumerado diversas causas que, a su juicio, alimentan el sufrimiento de quienes migran, al aludir al "desinterés por el bien común", la corrupción, un sistema económico mundial que genera pobreza y exclusión, el miedo que fomenta prejuicios y desprecio, así como a los intereses criminales de quienes se enriquecen con el drama humano y a la dificultad de pasar de la gestión de las emergencias a la elaboración de políticas orgánicas y compartidas.

Todo ello, ha advertido, reproduce el comportamiento de quienes, en la parábola evangélica, "pasan de largo", por lo que reclamó un cambio de enfoque que permita abordar las raíces del fenómeno migratorio.

Desde "el borde de Europa en el mar Mediterráneo", el Papa ha dirigido un llamamiento al continente europeo, al asegurar que Europa dispone de "un potencial único" derivado de su historia y de su cultura y, por ello, de "una equivalente responsabilidad".

En este sentido, ha pedido afrontar la crisis migratoria mediante un proyecto de largo alcance que sea capaz de "acoger, proteger, promover e integrar a los migrantes" y, al mismo tiempo, trabajar por el desarrollo, de tal forma que nadie se vea obligado a emigrar, respetando siempre la dignidad de cada persona.

Identidad turística de Lampedusa

El Papa ha abordado también la identidad turística de Lampedusa, al advertir del riesgo de levantar "un muro invisible entre el mar de los náufragos y el de los veraneantes" e invitar a transformar incluso el descanso en una oportunidad para crecer en humanidad.

"Hay auténtico descanso allí donde se reencuentra el sentido de la vida; hay verdadero bienestar cuando la economía es justa y fraterna", ha afirmado, al vincular la actividad económica y turística con criterios de justicia.

En la parte final de la homilía, León XIV ha encomendado la comunidad a la Virgen de Porto Salvo, patrona de Lampedusa, y ha exhortado a no sucumbir al miedo ante las dificultades que afronta la isla.

"No nos dejemos vencer por el miedo, sino consideremos las dificultades cotidianas como un tiempo de oportunidad y testimonio", ha pedido, al expresar su deseo de que la fe de los habitantes de Lampedusa y Linosa siga fortaleciéndose en medio de los desafíos actuales.