Gaudí decoró el parque Güell de Barcelona con infinidad de azulejos de colores que son el reclamo de miles de visitantes al año. Un grupo de vecinos de Peralta no tiene una pretensión tan elevada, pero tratará de llamar la atención del resto de la población con una creativa obra en el paseo del Arga peraltés. Tras realizar un curso de trencadís (técnica de realizar mosaicos con fragmentos cerámicos unidos con argamasa), decorarán los 33 bancos del paseo junto a la carretera y sus pivotes de entrada. Mientras estos voluntarios trabajan en sus horas libres en la sala 2 de Las Luchas en la confección de diseños, la brigada municipal se encarga de colocar con argamasa las obras en los bancos. El material ha sido aportado por el Ayuntamiento.

La tarea será larga. Comenzó la semana pasada y se prolongará durante varios meses, ya que la superficie a cubrir es de más de 2.000 metros cuadrados. Cada banco tendrá una temática diferente, que irá desde lo abstracto a siluetas de personas para invitar a los paseantes a sentarse, hormigas como homenaje a los trabajadores, flores o palomas de la paz. El impulsor de este proyecto, Jesús Orduña Sayes, explicaba que llevaba persiguiendo esta idea hace tiempo: "Me gusta hacer cosas por que Peralta esté más bonito. Esperamos que con este proyecto la gente se anime a venir más a este parque y que sea un punto de referencia en la localidad". Por su parte, los voluntarios que participan en los mosaicos se muestran "encantados". "Venimos cuando podemos y se nos pasa hasta la hora de merendar", explicaba una de las artistas. "Es una manualidad que engancha y estaría bien que se animase más gente a echar una mano", añadía la peraltesa.

participación ciudadana Como explicaba Chucho Orduña, este proyecto "nace con la intención de buscar la participación ciudadana de los peralteses para embellecer el espacio público". "Quien participa siente mucho más suyo el parque, logrando que se respete mucho más. Por eso animo a todos los vecinos a que se unan a este tipo de acciones; si tú lo haces, las generaciones venideras también lo harán", contaba Orduña, que ha impulsado otros proyectos de embellecimiento en su localidad.

El trencadís es típico de la arquitectura modernista. Antoni Gaudí propuso este sistema, hasta entonces inédito, y Josep María Jujol fue el encargado de aplicarlo por primera vez en el llamador de la entrada del Parque Güell. En la actualidad, el arquitecto Santiago Calatrava es una de las máximas figuras que utiliza esta técnica en sus obras, como la Ciudad de las Artes y de las Ciencias de Valencia.