El ganado vacuno de Baztan ya pasta en los cierres de Erdiz y Belate
permanecerá libre en los pastos todo el verano y dejará paso en otoño al caballar y el ovino
ELIZONDO. El ganado vacuno del Valle de Baztan ya ha entrado en los cerrados comunales de Belate y Erdiz, y en menor medida en el lurberri (pastizal de nueva creación) de Lizartzu, de acuerdo con una práctica ganadera que se sigue desde tiempo inmemorial. Unas 450 vacas, novillas y terneros accedieron a los pastos de Erdiz y cerca de dos centenares a los de Belate, después de la habitual operación de marcaje que se lleva a cabo en la entrada para controlar el ganado que permanecerá durante todo el verano y hasta los últimos días de septiembre en los llamados pastos de altura.
El día primero de junio es la fecha de la marka, la operación de marcado en el lomo derecho trasero de los animales con el hierro BB (iniciales de Baztango Ballea, Valle de Baztan en euskera) que les identifica y autoriza a permanecer en el cerrado. El hierro se pone rusiente, al rojo vivo, en las brasas de un fuego de leña que se enciende en el lugar de acceso, y los guardas municipales se encargan de ir marcando las reses que pasan de una en una por un portillo construido al efecto.
La labor comienza a hora temprana, según el horario de la gente del campo que se rige más por la luz del sol que por el reloj, y el ganado va llegando por su propio pie igual que antaño desde Almandoz, Aniz, Ziga o Berroeta, o en camiones para el que procede de más lejos ya que algunas cabezas proceden hasta de Amaiur, en la parte más septentrional de Baztan. Un año con otro, son unas 700 cabezas las que siguen pastando en estos parajes, las que ya han entrado y las que lo harán el próximo viernes, 8 de junio, cuando tiene lugar una segunda marka más reducida.
El precio que el nekazari (ganadero) abona es de 20,04 euros para las vacas y 25,73 euros por las novillas (los terneros no pagan) que es una cantidad relativamente asequible para la duración de la temporada de pasto y supone un cierto descargo de trabajo, ya que hay pasto abundante y agua después de un mes de mayo muy lluvioso. En septiembre, en un tiempo el día 29 cuando la sanmiguelada y ahora en la fecha más apropiada y conveniente para el nekazari, el ganado vacuno abandona estos pastizales y deja paso al ovino y al caballar, que son especies que soportan mejor los rigores del otoño y el invierno. >n.p.