Los alumnos de Lizarra Ikastola, los de Remontival y también los estudiantes de otras localidades como Abárzuza celebraron la semana pasada la festividad de Santa Águeda. Además, en el caso de la ciudad del Ega un grupo de adultos salió por las calles a cantar las tradicionales coplas en honor a la santa.

Así la víspera de la festividad, los escolares de Remontival recorrieron las calles por la mañana y una amplia comitiva llamó la atención de los paseantes. Al caer esta fecha en jueves de mercado fueron muchos los vecinos de Tierra Estella que pudieron escuchar las coplas por las calles. Los pequeños estuvieron acompañados durante el recorrido, además de por sus profesores, por sus padres y madres.

Por su parte, los alumnos de Lizarra Ikastola salieron por las calles de Estella-Lizarra a la tarde y realizaron varias paradas para entonar las coplas. “Los alumnos de Educación Infantil y Primaria entonaron las coplas en siete paradas establecidas, que fueron Coronación, plaza de Santiago, Los Fueros, Navarrería y calles Mayor y Baja Navarra. Estos estuvieron acompañados por los padres y madres que se animaron y también de txistularis, trikitilaris y acordeonistas, que cerraron la kalejira”, señalan desde el centro.

En el caso de los alumnos de la escuela rural de Abárzuza, los estudiantes también recorrieron las calles del pueblo cantando las tradicionales coplas de Santa Águeda acompañados por sus makilas.

la historia Como explican desde Lizarra Ikastola la vieja costumbre de los makilas resonó en las calles de la Merindad a la vez que en otros rincones de Euskalherria. “Nuestros mayores encontraron en esta santa siciliana, (230-291), la mejor protección contra todos los maleficios que amenazaban la supervivencia de las familias, cosechas y haciendas”. Así desde el centro educativo explican que “la leyenda anónima de la intervención milagrosa de Santa Águeda en apagar la erupción del volcán Etna aumentó considerablemente en nuestros pueblos la fe y confianza hacia ella”.

Así, la tradición marca este día y su víspera desde hace muchos años en pueblos de la zona. “La noche de la víspera de Santa Agueda era noche luminosa y ruidosa. Se veían hogueras en los pueblos de la montaña, fuegos en las Améscoas, antorchas, el sonar incesante de campanas...”. Por ejemplo, desde el centro escolar estellés explican que en Errazu se realizaba la limpieza de las chimeneas, pidiendo a la santa que les librase de incendios.