La relación de Iñaki Toledo con la bicicleta viene “de muy lejos. Empecé a competir con siete años y en mi familia siempre ha habido mucha afición. Mis hermanos y yo corrimos en bicicleta y mi padre también estaba muy vinculado a este mundo”, dice este vecino de Viana, desde el 8 de abril del pasado año al frente de su tienda taller en esta localidad de la Merindad de Estella. Ciclos Toledo, nombre como “homenaje a mi familia y a la tradición ciclista que siempre hemos tenido”.

Durante años Iñaki trabajó en mantenimiento, experiencia que “me ayudó mucho en la parte técnica. La idea de montar mi propio taller llevaba tiempo rondándome la cabeza, pero el momento llegó en 2024, después de una lesión en el hombro que me obligó a parar unos meses. Ese tiempo me hizo reflexionar y decidí apostar por mi proyecto”. Lo hizo en su pueblo.

En Ciclos Toledo vende, repara y mantiene bicicletas. “Además vendo de accesorios relacionados con el ciclismo, como equipamiento, cascos o componentes, y productos de alimentación deportiva pensados para personas activas. También se pueden encontrar camisetas casual inspiradas en el mundo de la bicicleta”.

Cuenta con servicio de alquiler de bicis “pensado para familias o personas que quieren disfrutar de un paseo por la zona de una forma tranquila y diferente. La idea es que la tienda sea un pequeño punto de encuentro para quienes disfrutan de la bicicleta, ya sea como deporte, como afición o simplemente como forma de ocio”.

La mayor parte de su actividad consiste en reparar y poner a punto bicicletas. “Es el corazón del negocio y lo que ocupa la mayor parte de mi día a día”. Y una de las cosas que más le gusta de su trabajo “es que cada bicicleta tiene su historia. Aquí puede entrar desde una bicicleta muy moderna, con cambios electrónicos o motor eléctrico, hasta bicicletas antiguas con muchos años de vida. Hace poco, por ejemplo, vino una mujer con una bicicleta de más de 60 años que quería restaurarla. Ese tipo de trabajos también forman parte del encanto de este oficio”.