Tostadas al abrigo del frontón en Lumbier
El colectivo local de olivareros trasladó la celebración del XI Día de la Tostada/Tostadaren Eguna rodeado de éxito popular
Por segundo año consecutivo y cuarto en su trayectoria iniciada en 2014, el tiempo obligó este domingo al colectivo de olivareros locales de Lumbier a trasladar su fiesta anual de su habitual emplazamiento en la plaza de Santa María, al frontón. Allí se desarrolló con el éxito que rodea cada edición la mañana de primavera en la que los olivareros comparten con el vecindario la degustación del primer aceite del año.
Con 40 kilos de pan, 60 litros de vino (tinto, blanco y claro) aceite y ajos de su cosecha, el XI Día de la Tostada/Tostadaren Eguna comenzó con el almuerzo del grupo antes de afrontar el reparto intercalado con el cartel de actuaciones, un programa que suma y guarda cada año una sorpresa. Consiste esta en el reconocimiento de los olivareros a la dedicación de personas o grupos, a su buen hacer en la localidad en diferentes campos.
Para los gaiteros
Este año el pan y el aceite, símbolo de agradecimiento, fue para Irunberriko Gaiteroak, habituales de esta y otras fiestas populares que llenan con su música. Para ellos fueron las letras de la poeta Blanca Eslava, como ellos fiel colaboradora, y autora del pregón de apertura de la fiestas junto a Antonio Echeverria. En su poema refirió al sonido familiar de las gaitas ligado a la fiesta. “No hay memoria que no recuerde las mañanas de sus dianas. Elegantes gaiteros que con su música nos despiertan”. Al tiempo, aludió a su presencia desde la mañana hasta la noche, al relevo generacional, al compromiso y a la identidad cultural que representan.
Daniel Abaurrea y Luis Sancez, 40 años de gaiteros, recibieron los aplausos sinceros que compartieron con los jóvenes: Jorge del Castillo y Aimar Bidondo, junto a Carlos Oyaga: “Disfrutan haciendo la fiesta y nosotros colaborando con ella de forma altruista. Y seguiremos estando, porque tenemos relevo que para nosotros es todo, y hace que no se pierda la tradición”, declaraban con especial recuerdo al maestro fallecido Javier Lacunza. Además de la música de las gaitas, otros sonidos locales y vecinales se desplegaron con sentimiento en la fiesta.
La novedad fue R.D.O (Roberto Narváiz, acompañado de su guitarra; el cantautor de Leache, Jesús Aiesa con Koldo Pastor a la guitarra, Kantuz, Ilunberriko Txaranga y txalaparta, con Ana Jaurrieta y Jon Carballo. “Intentamos incluir algo nuevo de por aquí, en cada edición. Nos gusta organizarlo con tiempo y siempre responden bien”, confesaba Pedro Ustarroz, con satisfacción manifiesta por el ambiente festivo, popular e intergeneracional. “Cada año viene más gente, también de fuera. Estamos contentos”.
La misma alegría mantenía en relación a la cosecha del 25. “Ha sido muy buena. Más de 20.000 kilos nos han proporcionado un aceite de calidad. Tenemos más de 400 olivos de nueva plantación y dos nuevas incorporaciones de refuerzo en el grupo, y esperamos seguir celebrando este día”, deseaba Ustarroz.