A la tercera fue la vencida. Tras dos años de lluvia y frio, la meteorología acompañó el sábado a la Sakanako Ibilaldia con una mañana soleada y una temperatura en torno a los 20º al mediodía. Era el escenario ideal, según coincidían Alicia y Roberto, dos montañeros de Pamplona habituales en esta marcha montañera que organiza Iratxo Elkartea de Irurtzun. Con 1.174 inscripciones, participaron 1.137 mendizales. “Ha fallado menos gente que nunca”, apuntó Manolo Moreno, coordinador de esta prueba no competitiva. Lo cierto es que la inscripción fue más lenta que en años anteriores y muchos esperaron al pronóstico meteorológico, con una media diaria de 200 inscripciones los tres últimos días.
Había ganas de disfrutar del monte en pleno despertar de la naturaleza, con una paleta de colores vibrante. También de reencuentros, tanto entre personas como con los propios lugares. “La gente ha acabado encantada. No ha habido ningún percance salvo un pequeño corte de una chica”, observó Moreno. También contaba que ayer se reencontraron en Beriain un montañero, que el año pasado sufrió una hipotermia en este lugar, y los montañeros que le ayudaron. Y no pasó más porque se decidió cerrar la subida a San Donato, el punto más alto con 1.498 metros, y descender por el portillo de Uharte Arakil.
Tres opciones para llegar a más publico
El largo era de 54 km y un desnivel de 3.388 metros que une las ermitas de San Donato, San Miguel y Trinidad. Fue la opción elegida por 290 participantes que antes de amanecer se encaminaron a Txurregi, para continuar por el centro de Euskal Herria antes de llegar a Beriain y proseguir por Uharte Arakil, San Miguel, Ata, Madotz, Larrazpil, Goldaratz, Latasa y Trinidad de Erga antes de bajar a Irurtzun. A lo largo del trazado había seis puntos de avituallamiento. Esta prueba decana del calendario navarro, está incluida en el Circuito de Marchas de Largo Recorrido de Euskal Herria y de Navarra.
La opción más popular fue la marcha corta, elegida por casi la mitad, 552 personas. Eran 25,5 kilómetros y un desnivel de 1.440 metros que discurrió por Itxasperri, Madotz y subida a Larrazpil, dónde se juntó con la larga. Era puntuable en el Campeonato navarro. Por último, hubo otra, la txiki, de 14 km y un desnivel de 736 metros en dirección contraria con subida a Trinidad de Erga, bajada a Latasa y vuelta a Irurtzun por la senda de los pescadores. Participaron 295 personas, sobre todo en familia.
Al igual que estos últimos cuatro años, dos euros de la inscripción se destinaron a una ONG. En esta ocasión era El Salvador Elkartasuna. En la organización trabajaron en torno a un centenar de personas.