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Corella revive su memoria histórica con un recorrido por sus 'tropezones'

El próximo 8 de mayo se colocarán dos nuevos que se sumarán a los 7 colocados en 2025

Corella revive su memoria histórica con un recorrido por sus 'tropezones'Cedida

 Organizado por la asociación Tambarria Kultur Elkartea y la colaboración del grupo de trabajo por la memoria histórica, el historiador Javier Sainz Pezonaga ha realizado este domingo un recorrido por Corella para mostrar lugares y calles importantes por tener un peso muy significativo dentro de la memoria histórica de la localidad. Ha comenzadoó en la calle Ramón y Cajal donde el año pasado se puso uno de los tropezones recordando a personas fusiladas en 1936 por los falangistas y carlistas que dieron el golpe de estado contra la Segunda República. El primero de los tropezones se dedicó a Blas Martínez Jimenez, un pastor de 20 años de edad que “tuvo su más y sus menos con sus patronos que eran Los Librada. Un día a finales de julio lo enviaron a sacar las ovejas del corral que estaba a 8 kilometros de Corella y a mitad de camino lo mataron, intentaron quemar el cadáver y no lo consiguieron. Finalmente familiares y amigos fueron a enterrarlo”.

Sáinz ha explicado cómo los asesinatos que ocurrieron en Corella a partir del 19 de julio de 1936 fueron planificados, “no a causa de pasiones, envidias, ni casos aislados. El general Mola ya había especificado y tenia hechas unas directrices para que se impusiera el terror. Muchas de estas matanzas fueron programadas, se hicieron listados con quienes había que fusilar y consejos de guerra en todos los pueblos. También hubo gente que se aprovecho para cometer sus propios crímenes”.

Otros tropezones

También pasaron por la plaza de los Fueros y la plaza de España, la del Ayuntamiento. Por la primera pasaban todas las manifestaciones que conmemoraban el 1º de mayo o el 14 de abril. “Tenía un kiosko desde el que los oradores daban sus arengas o discursos, un edificio aledaño a esta plaza era la casa de los curas, estos tenían un periódico que se llamaba La Voz de Corella, un periódico muy político dirigido por Bernardo Catalán y otros curas estos escuchaban a los que daban los mitines y luego lo sacaban en su periódico”.

También en el número 13 de esa calle estaba el centro obrero y desde los años 20 los sindicatos afines a la UGT. Después, desde 1931 estaba la agrupación socialista que tenía como nombre la Fraternidad Obrera, pero la gente le llamaba el centro obrero y el 19 de julio de 1936 fue uno de los lugares de resistencia contra los golpistas. Al caer en sus manos quemaron los libros, enseres y documentación “al mas estilo nazi”. En la visita ha contado cómo el 19 de julio en el Ayuntamiento estaban el alcalde, con empleados del Ayuntamiento, con gente de izquierdas, defendiendo este edificio y el centro obrero, cuando llegaron requetés y falangistas junto con guardias civiles a ocupar la Casa Consistorial pero fueron rechazados y tuvieron que pedir refuerzos a Buñuel y Tudela y mas guardias civiles. “Los carlistas de Corella un año antes del golpe de estado ya habían acumulado 90 pistolas y hacían entrenamiento militar. A los detenidos entre 40 y 60 personas después de tenerlos toda la mañana tumbados en el suelo de la plaza del ayuntamiento, a algunos los llevaron a Tudela, a otros los metieron en la cárcel y a otros en el cuarto del Marqués de Bajamar (dependencia donde estuvieron encerrados ilegalmente los meses de julio y agosto de 1936 casi 40 personas, este lugar se ha solicitado que se reconozca como lugar de memoria)”.

Otros asesinados

El recorrido continuó en la calle Mayor con el tropezón dedicado a Emiliano Martínez Calzada, de 33 años de edad cuando lo mataron, peluquero de profesión, aunque también fotógrafo y relojero. El siguiente tropezón en visitar fue el de Juan Arellano Fernández de 33 años y que tuvo 3 hijos (José, Fermín e Inmaculada) era guarda asesinado en la Bardena de Arguedas.

José Sesma Guillorme de 46 años, labrador, cuatro hijos, lo asesinaron en Carrascal el 2 de agosto del 36 también fue otra matanza junto a Pio Fraguas, Victoriano López, Pedro Jiménez, Cesareo Martínez, Eusebio Navarro y Simón Segura los trasladaban de Tudela a Pamplona pero en el carrascal se los llevaron a la cuneta y los fusilaron. Visitaron el tropezón dedicado a Pedro Ruiz Catalán (43 años, casado, agricultor, asesinado en el camino de Alfaro a finales de julio de 1936, se recuperaron sus restos del Valle de los Caídos.

Por último visitaron los tropezones dedicados a Faustino Garijo Mateo (58 años murió en un hospital en Azpeitia a causa de heridas por malos tratos mientras lo trasladaban a una cárcel en San Sebastian, casado, 5 hijos, dos de ellos asesinados) y Justo Garijo Escribano (con 15 años de edad). Faustino Garijo fue dirigente de los socialistas de Corella, muy combativo, no temía a los caciques y les denunciaba por temas de las tierras.

El 8 de mayo se pondrán dos nuevos tropezones en Corella y se proyectará el documental sobre el proyecto de los tropezones titulado Tropezones. La Memoria a Ras de Suelo este proyecto de los tropezones lo puso en marcha la asociación memorialista Affna 36.