El concejo de Itsaso, con 49 habitantes censados, cuenta con una depuradora que verá duplicada su capacidad para el verano. La sociedad pública NILSA, adscrita al departamento de Cohesión Territorial del Gobierno de Navarra, y responsable de la depuración, licitó las obras de ampliación a finales del año pasado y acaban de comenzar. Tienen una duración de tres meses y una inversión de 248.035 euros, que financia NILSA con cargo al canon de saneamiento, un impuesto que toda la ciudadanía paga a través del recibo del agua. 

Actualmente, el sistema de depuración es el habitual en Navarra para las poblaciones de baja densidad, menores de cien habitantes y sin carga industrial. El agua depurada se vierte a una regata afluente del río Basaburua, que presenta muy poco caudal, por lo que se ha considerado oportuno mejorar el tratamiento del agua con dos nuevos elementos: un decantador (que permite separar mejor la materia orgánica que ensucia el agua) y un humedal de 72 m2 y 80 centímetros de profundidad, que retiene el agua antes de devolverla al ecosistema.

Es un tipo de instalación más avanzada que la actual, que NILSA lleva implantando en la última década en núcleos con pocos habitantes. Se trata de una solución constructiva y técnica muy robusta, que requiere poco mantenimiento y nada de energía eléctrica, lo que supone un ahorro económico para el canon de saneamiento y también una forma de contribuir a la neutralidad climática.

Con la ampliación, la depuradora podrá tratar hasta 0,99 litros por segundo, siendo el caudal medio estimado de 0,14 litros por segundo (12,25 metros cúbicos diarios). Una vez esté a pleno funcionamiento, personal de mantenimiento de NILSA tomará muestras semestralmente para comprobar que el agua de salida cumple con todos los parámetros exigidos en la legislación, antes de ser devuelta al ecosistema. Los fangos resultantes de la depuración se almacenan en un tanque estanco, que normalmente se vacía al menos una vez al año (más si se llena antes). NILSA se responsabiliza de esta actuación y de trasladar los fangos para su correcto tratamiento a una depuradora con sistemas adecuados para ello.