Talleres intergeneracionales en Cascante con el pasado romano de fondo
Organizado por Vicus y la Cruz Roja tiene por nombre ‘Los objetos de la memoria’
Organizado por la Asociación Cultural Amigos de Cascante Vicus en colaboración con la Cruz Roja, y enmarcado dentro del proyecto de arqueología de Cascante, el club de jubilados de Alegría y Amistad de Cascante acogió la celebración de un taller intergeneracional que se denomina Los objetos de la memoria, que comenzaron a realizarse hace ya tres años.
En estos talleres se conecta a través de los objetos el pasado romano de Cascante con la memoria de las personas mas mayores y suelen participar también niños, “lo que pretendemos es que haya una transferencia de saberes de los conocimientos de la arqueología con los conocimientos de nuestras personas mayores a los mas jóvenes y las mas jóvenes de Cascante (los niños y niñas que acuden a estos talleres tienen desde los 5 años hasta los 14 años)”, explicaron.
Dirigieron el taller las dos arqueólogas responsables, la cascantina Marta Gómara y la tudelana Mari Cruz Pérez Omeñaca, que hablaron de lo que han encontrado en Cascante y de cómo eran los oficios en Cascantum y para finalizar hicieron cerámica. Para explicar algunos de los trabajos que había en el Cascante romano de hace 2.000 años Marta Gomara llevó varios utensilios encontrados en el yacimiento de Piecordero I: Un arado romano del siglo II, una pesa de telar con una fusayola (una pieza donde se mete el huso actuando como contrapeso o volante de inercia facilitando el giro para hilar fibras), una aguja de hueso y vajilla de mesa fina romana para que la gente viera el trabajo de los alfareros de la época romana.
Los oficios
En el taller intergeneracional se habló de los oficios para ver las diferencias entre el pasado y el presente y las cosas que hay en común. “Nos gusta que a partir de estos objetos vosotras y vosotros nos contéis cosas, porque los objetos muchos no han cambiado en 2.000 años, la aguja de coser sigue teniendo el mismo mecanismo, puede ser mas grande o mas pequeña ser de metal o de hueso pero las actuales son idénticas a las de los romanos de Cascantum”, explicó Gómara. Además, con imágenes recreadas mostraron cómo podía haber sido el Cascante romano, con pasos de cebra, la gente cogiendo agua en la fuente en la calle… Así comentaron los mayores que el agua corriente llegó a Cascante en los años 20, aunque no a todas las casas, “en el Cascantum romano también había agua corriente en las casas de los potentados, pero los demás tenían que ir a recogerla a la fuente”.
En la época romana se vivía mucho mas en la calle y el trabajo no era un derecho, sino que estaba mal visto trabajar, los romanos con poder adquisitivo suficiente tenían esclavos para trabajar. Los trabajos mejor vistos en sociedad eran los agricultores, los magistrados, los educadores, los pedagogos, los médicos o los alfareros “aunque en Cascantum aun no hemos encontrado trabajos de alfarero” y mostraron al público una vasija del siglo I o II encontrada en Turiaso (Tarazona). Otros oficios importantes en época romana ingenieros, albañiles, arquitectos, eran profesiones muy similares a las de hoy, los oficios relacionados con artesanía eran muy importantes, como los herreros.
“En Cascantum no hemos encontrado pero tuvo que haber termas, ya que en todas las ciudades romanas había unas termas públicas, con masajistas, limpiadores de cloacas, letrinas y limpiadores de las calles seguramente todos esclavos”, continuó Gómara.
Las mujeres
Los empleos más vinculados a las mujeres fueron las parteras, las nodrizas o amas de leche que daban leche a bebés para los que sus madres no tenían leche suficiente. “Esto de mujeres que daban leche a hijos de otras mujeres era muy habitual en España en los tiempos de la dictadura”, indicó, a lo que unos de los asistentes afirmó que su madre dio leche ademas de a sus hijos a otros trece niños o niñas de Cascante “y eso creo unos vínculos de amistad entre familias que aun perduran, pero no lo hacía por dinero si no por amistad, entre ellos se denominan hermanos de leche”. Las mujeres de clase alta romanas para no dar ellas de mamar tenían mujeres contratadas o eran esclavas para dar leche a sus hijos o hijas. Otros trabajos vinculados a las mujeres en sociedades romanas era el de coser, “hasta las mujeres de clase alta romanas tejían, en Cascante hemos encontrado elementos diferentes como pesas de telar, una fusayola, agujas de coser de hueso. Para elaborar en el Cascantum romano las togas que llevaban los romanos (son 20 metros de tela) un año de trabajo a 8 horas, a razón de 5 días por semana hilando.
Finalizó la actividad con una manualidad con barro haciendo macetas como alfareros pero sin maquinaria todo manual.