El Ayuntamiento de Baztan y las mancomunidades de Bortziriak y Malerreka han sido reconocidos en la 10ª edición del Concurso de Buenas Prácticas Locales contra la Violencia sobre las Mujeres 2025-2026, convocado por la Federación Española de Municipios y Provincias y la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, gracias al proyecto Espacio de Apoyo Estable: apoyo psicoeducativo y musicoterapéutico para mujeres víctimas y sobrevivientes de violencia machista.

La iniciativa, nació con el objetivo de garantizar el derecho a la reparación de mujeres víctimas y supervivientes de violencia machista en el medio rural mediante una atención colectiva, coordinada y especializada.

El proyecto busca responder a las dificultades específicas que sufren muchas mujeres en entornos rurales, como la dispersión geográfica, la falta de transporte público, la centralización de recursos especializados en Pamplona, las dificultades de conciliación o el aislamiento en pequeños municipios.

El Espacio de Apoyo Estable ofrece un recurso continuado basado en la intervención psicoeducativa y terapéutica grupal, combinando sesiones educativas especializadas con técnicas de musicoterapia. Además, se desarrolla en diferentes localidades de la comarca para facilitar la accesibilidad y eliminar barreras de participación.

Entre las medidas puestas en marcha destacan un servicio de cuidado de menores y un sistema de transporte bajo demanda coordinado entre las distintas entidades locales, con el fin de garantizar el acceso real de las mujeres al recurso.

Durante las sesiones se trabajan aspectos relacionados con la autoestima, el autocuidado, la regulación emocional, la maternidad, las relaciones de poder y la recuperación personal. La metodología empleada combina perspectiva feminista, enfoque de derechos humanos e intervención comunitaria.

Las entidades impulsoras destacan que entre los principales resultados obtenidos figuran la mejora del bienestar emocional, la reducción del aislamiento y el fortalecimiento de redes de apoyo mutuo. Asimismo, uno de los impactos más significativos del proyecto ha sido la creación de ASKE Elkartea, una asociación formada por mujeres supervivientes que desarrolla acciones de apoyo, sensibilización y formación en materia de violencia machista. 

Destacan también "que este reconocimiento supone un importante respaldo al trabajo coordinado desarrollado desde el ámbito local y rural, así como una oportunidad para visibilizar la necesidad de garantizar recursos especializados, accesibles y adaptados a las realidades específicas de las mujeres que viven fuera de los grandes núcleos urbanos".