No todos los días se cumplen 70 años, y por ello, la comparsa Doneztebeko Erraldoiak-Gigantes de Santesteban, había organizado para hoy sábado, dentro de las fiestas de Doneztebe, una gigantada como fiesta de cumpleaños para Peio y Luzia. 

Tomaron parte en el evento las nueve comparsas de la comarca: Bera, Etxalar, Igantzi, Sunbilla, Oronoz-Mugairi, Irurita, Elizondo, Leitza y Doneztebe. Además, los organizadores invitaron también a la comparsa de Falces, porque “en 2023, Gigantes Platero, integrante de la comparsa de Falces, restauró los gigantes Peio y Luzia y por lo que quisimos hacerles extensiva la invitación”.

Durante toda la mañana, desfilaron y bailaron por las calles de la localidad, 35 gigantes, 24 grandes y 11 txikis y uno de los momentos más espectaculares fue el baile conjunto de La Polonesa en el frontón Bear Zana.

A continuación, recorrieron la calle Mayor hasta el atrio de la iglesia, donde los gigantes volvieron a bailar y tras cruzar el puente de madera, en la calle Elizagibela, todas las comparsas bailaron conjuntamente el vals corto de la comparsa de Doneztebe.

Una comida para 190 personas puso fin a la mañana y después se repartieron recuerdos conmemorativos del 70º aniversario y hubo un bingo abierto al público donde una parte de la recaudación obtenida se destinará al joven Gorka Goñi Mendiburu, de Elizondo.

Historia y homenaje sorpresa

La historia de los gigantes comenzó en 1956, cuando el Ayuntamiento de Doneztebe adquirió las dos figuras a la empresa barcelonesa El Ingenio por 4.500 pesetas, con el propósito de llenar de alegría las fiestas patronales y ofrecer un espectáculo a los más pequeños.

Durante décadas, fueron vecinos voluntarios quienes mantuvieron viva la tradición, aunque no existía una comparsa organizada. Con el paso del tiempo, la falta de mantenimiento provocó un importante deterioro de las figuras, que estuvieron cerca de desaparecer. Una primera restauración llegó en 1988, pero los problemas continuaron.

En 2008 se creó una nueva comparsa impulsada por cuatro vecinos, que recuperó la salida de los gigantes durante las fiestas de San Pedro. Sin embargo, el proyecto tuvo una vida corta y la familia Ostiz asumió la custodia de las figuras para evitar que la tradición se perdiera, por ello, el día de ayer, Juan Ramón Ostiz y Roxa Gartxitorena recibieron un homenaje sorpresa. Sus sobrinos, Iñigo Ostiz, al txistu y el dantzari, Iosu Ostiz, les ofrecieron un emocionante aurresku. Además recibieron una placa de recuerdo y un ramo de flores.

El punto de inflexión llegó en 2021, con la constitución de la comparsa actual. Dos años después, gracias al apoyo del Ayuntamiento y a la colaboración de Gigantes Platero, se restauraron los gigantes conservando sus cabezas originales y renovando completamente sus cuerpos y vestimentas. Además, recibieron los nombres de Peio y Luzia.

La familia gigante siguió creciendo en 2024 con la incorporación de Peio Ttiki, el tercer gigante de Doneztebe, surgido gracias a la iniciativa de un joven del municipio.

Hoy en día, la comparsa está formada por 16 integrantes y participa activamente en la vida festiva de la localidad, recorriendo sus calles en cada celebración con un objetivo claro: acercar la tradición a todos los vecinos, sobre todo niños, y garantizar que los gigantes sigan siendo uno de los símbolos más queridos de Doneztebe para las futuras generaciones.