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En confianza

Javier Vizcaíno

¿Llegará Yolanda Díaz a ser candidata?

¿Llegará Yolanda Díaz a ser candidata?Carlos Luján

La primera

Yolanda Díaz quiere ser la primera mujer que llegue a la presidencia del Gobierno de España. Hechuras tiene, desde luego. No llega con el zurrón vacío al anuncio (por fin concretado) de su intención de encabezar unas listas que la lleven a la Moncloa. Como vicepresidenta y ministra de Trabajo se ha anotado unos cuantos triunfos sobre materias de mucho calado y, casi siempre, a través de la vía del diálogo y del acuerdo. Más allá de ciertos defectos acreditados —el tic narcisista y la tendencia a hablar como si se dirigiera a un público de parvulario—, cualquier analista mínimamente objetivo reconocerá que a la izquierda del PSOE no hay ninguna figura mejor que ella para liderar una apuesta alternativa. Quizá no para alcanzar en un primer envite la presidencia, pero sí, por lo menos, para obtener un resultado que haga posible la continuidad de un gobierno como el actual. O, cambiando la oración por pasiva, para sacar unos números que eviten un gobierno del PP con o sin Vox.

Sucesora designada

Exactamente eso es lo que está en juego ahora mismo. Por ello, si no lo hubiéramos visto decenas de veces antes, resultaría incomprensible que las mayores resistencias al proyecto —cuando no directamente su boicot— vengan del mismo flanco ideológico. En concreto, de Podemos, el partido mayoritario de ese espectro, que fue también el que, de alguna manera, puso en marcha este nuevo proyecto y señaló a Díaz para liderarlo. Y es posible ponerlo con nombre propio porque está en las hemerotecas, los archivos audiovisuales y los repositorios de internet. Fue Pablo Iglesias Turrión personalmente, en lo que ya se ha visto que fue su falsa despedida de la política, quien designó sucesora a todos los efectos a la vicepresidenta. Extrañó entonces que las apuestas no fueran Irene Montero o Ione Belarra, a las que el fundador del movimiento morado relegó a papeles secundarios. Solo han pasado dos años.

6 millones de votos

¿Qué ha ocurrido en estos 24 meses? Tiene toda la pinta de que, como casi siempre, no hablamos tanto de razones ideológicas como de la condición humana. Más específicamente, de la condición humana de ciertas personalidades de la izquierda. Quizá Díaz, igual que tantos sucesores elegidos a dedo, ha querido vivir su propia aventura dejando de lado a quien la aupó. Quizá Pablo Iglesias teme que haya alguien que pueda superar su carisma. Quizá las desplazadas Belarra y Montero necesiten reivindicarse. En el fondo, tanto da. La cuestión es que ahora mismo están el aire casi seis millones de votos.