Error de cálculo
Es evidente que hemos asistido a un error de cálculo con el horario fijado para la crono de comienzo de la Vuelta. El hecho de que llueva no es controlable, pero sí saber a qué hora oscurece en Barcelona y que el tiempo se puede complicar. Eso ha sido determinante en la crono por equipos. Los últimos equipos en salir, en medio del intenso aguacero, lo han hecho de noche y eso no puede ser. No es de recibo. Es un grave error. Primero, por la propia seguridad de los ciclistas, y a partir de ahí por el espectáculo competitivo. Además, con la lluvia la oscuridad se echa antes encima y esos veinte minutos de aceleración de la caída de la noche se ha cebado con los últimos en salir. El circuito tampoco era óptimo. Era mejorable y es verdad que lo de lo lluvia es imposible de predecir, pero lo de la luz ha sido un error grave de la organización y merece una reflexión porque la imagen que se ha trasladado ha dejado mucho que desear. Ha perjudicado claramente a los equipos que han salido en la parte final de la crono, que eran los favoritos. De eso no hay duda.
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En ese aspecto, soy partidario de que en una crono por equipos que va de un año al otro se opte por el sorteo para establecer el orden de salida sin atender a la clasificación del año anterior. Sales cuando te toca y no cuando el organizador te pone. Lo que pasa es que los organizadores quieren que los favoritos aparezcan al final. El Jumbo, el principal candidato a llevarse la victoria, ha cedido tiempo respecto al Movistar y al Soudal, pero no creo que sea relevante de cara a lo que resta de carrera. Eso sí, no han arriesgado lo más mínimo. Me alegra la victoria del DSM porque es un equipo que está trabajando muy bien en los últimos años a pesar de que les van quitando a los mejores corredores. Con un presupuesto bastante ajustado logran resultados. Su línea de trabajo es buena.