Julio Sesma tenía cuatro meses cuando asesinaron a su padre. Su historia personal resume lo ocurrido en Sartaguda tras el golpe de 1936, cuando la represión dejó 84 personas asesinadas y convirtió al municipio en el llamado ‘pueblo de las viudas’. De los 143 afiliados a la UGT en el pueblo, 45 fueron asesinados, y casi todos los afiliados a la CNT corrieron la misma suerte. Quienes lideraban o simbolizaban el cambio social fueron eliminados: quienes defendieron la reforma agraria y mejores condiciones laborales ante el predominio de jornaleros agrícolas sin tierra frente a pocos grandes propietarios.
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La represión se dirigió contra quienes estaban organizados sindicalmente y defendían cambios sociales ligados, en buena medida, a la propiedad y explotación de la tierra. Tras el golpe de Estado un bando se identificó con quienes más se beneficiaban de ella; el otro, con quienes recibían menos y reclamaban derechos. Durante décadas, esa herida no se cerró. La memoria quedó latente, a veces dormida incluso en generaciones más jóvenes, hasta que empezó a reaparecer a través de investigaciones, exhumaciones y homenajes. Como señala Fernando Mikelarena, conocer lo que pasó es una condición necesaria para cerrar heridas. Solo así las nuevas generaciones podrán entender su pasado y evitar que el silencio vuelva a ocupar el lugar de la memoria.
El libro ‘Sartaguda 1936 El pueblo de las viudas’ sale hoy a la venta con DIARIO DE NOTICIAS. Y fue el regalo que Pello Reparaz le regaló a Broncano en la Revuelta: “Una historia bastante potente”, reconoció.