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Eguneko autopsia

Si hay dinero a repartir, el PP sí se apunta

Las autonomías que gobierna el PP se sumaron a la conferencia de Igualdad donde se aprobó distribuir fondos; luego pactan con Vox no utilizarlos

Si hay dinero a repartir, el PP sí se apuntaEFE

Los barones del PP no querían hablar del reparto de menores inmigrantes que saturan Canarias y por eso boicotearon la Conferencia, pero sí quieren el reparto de fondos que había que aprobar en la de Igualdad y por eso han enviado representantes.

La ministra Ana Redondo tendrá que vigilar de cerca el reparto de los 160 millones de euros destinados a programas contra la violencia machista, porque la Comunidad de Madrid aún no ha justificado los 24 millones que recibió con cargo a la partida de 2024. Escaldada, la medida tiene carácter finalista para evitar lo que han hecho hasta la fecha PP y Vox: diferir inversión en igualdad y lucha contra el machismo a lo que llaman “políticas de familia”: si quieres que te respeten como mujer, cásate bien y ten muchos hijos.

La gota que colma

La insurgencia no es democracia

La ultraderecha peruana denuncia fraude. El candidato de la ultraderecha, López Aliaga -al que recordarán por su discurso en la conferencia organizada por Vox, que comenzó con una salva de vivas en los que unió a Dios, la familia y la propiedad- anuncia un llamamiento a la insurgencia civil si le dejan fuera de la segunda vuelta electoral, al verse superado por el candidato de izquierda. Denuncia un fraude que los observadores de la Unión Europea y la Organización de Estados Americanos no han percibido, pese a problemas técnicos constatables. Contra la democracia, insurgencia. Qué tiempos estos...

Y eso que el partido ultra no está para alardes. A Santiago Abascal le ha comido la lengua el gato a la vista de cómo le va a Trump la operación contra Irán; no acaba de salirle otra tras el batacazo de Orbán; y no dejan de salirle acusaciones de corrupción, dedismo y purgas entre sus antiguos correligionarios. Atrincherado el presidente del partido, dio el martes la nota su diputado José María Sánchez, al asalto de la presidencia del Congreso hasta que le expulsaron. Un calentón juvenil no será, a sus 63 añazos, la pérdida de respeto a la institución. Cuando Vox se pone nervioso sobre su futuro, se descontrolan sus gritos.

Pero Abascal sí recibirá la visita de María Corina Machado. La líder opositora venezolana no puede estar peor asesorada si va a buscar amigos entre Feijóo, Ayuso, Almeida y el propio Abascal, con los que se reunirá repitiendo la estrategia de acercamiento a Donald Trump, que la aligeró del Nobel y le enseñó la puerta luego. No es que Sánchez le habría resultado más útil, pero su compromiso democrático merecía mejor suerte en el marco internacional, bamboleado entre unas izquierdas que callaron ante la represión y unas derechas que ahora la usan de pagafantas.