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Mesa de Redacción

Juan Ángel Monreal

Etxabakoitz merece más

El tren, la futura estación, si es que algún día se acomete, ofrecen a Pamplona la posibilidad de construir una miniciudad de 10.000 viviendas prácticamente desde cero

Etxabakoitz merece másJavier Bergasa

Con Etxabakoitz, Pamplona tiene una deuda pendiente pero también una oportunidad. Se pudo comprobar en el foro que esta semana celebró el Ayuntamiento y donde los vecinos hicieron oír su voz una vez más. El barrio, que incluye a las secciones censales con menor renta de toda Navarra, sigue siendo sinónimo de una cierta degradación que no ha terminado de revertirse y que precisa de una ambición que va más allá de las indudables mejoras acometidas en los últimos años.

La okupación de la antigua Ikastola Jaso preocupa y atemoriza a los vecinos, que ven muy lejano e incluso con recelo el horizonte de la transformación definitiva, vinculada desde la Administración a la llegada del Tren de Alta Velocidad. El tren, la futura estación, si es que algún día se acomete, ofrecen a Pamplona la posibilidad de construir una miniciudad de 10.000 viviendas prácticamente desde cero. Será el momento de aunar el interés de los vecinos actuales, que deben tener acceso a las nuevas viviendas, con un desarrollo urbanístico eficiente y, por qué no, emblemático, que no invada más suelo del necesario, como va a suceder seguramente en otros emplazamientos de la Comarca de Pamplona. Tanto retraso sigue siendo incomprensible.